ISABEL. Por fortuna mía, Marsilla al morir me deja el corazón sin amor y sin lugar donde prenda. 720 Por más fortuna, Marsilla de mí se olvidó en la ausencia, y puso en otra mujer el amor que me debiera. Por dicha mayor, Azagra 725 es de condición soberbia, celoso, iracundo: así mis lágrimas y querellas insufribles le serán; querrá que yo las contenga; 730 no podré, se irritará, y me matará.
MARGARITA. ¡Me aterras,
hija, me matas a mí!
ISABEL. Tengo yo cartas que lea:
puede encontrármelas.
MARGARITA. ¡Oh! 735
Si como las tuyas fueran
otras….
ISABEL. Y tengo un retrato en esta joya. (Saca un relicario.) ¿Son ésas sus facciones? Pues sabed que, sin estudio ni regla, 740 de amor guiada la mano, al primer ensayo diestra, yo supe dar a ese rostro semejanza tan perfecta. Me sirvió para suplir 745 de Marsilla la presencia; no le necesito ya: más vale que no le vea. ¡Ah! dejadme que le bese una vez … la última es ésta. 750 Tomad. ¿Veis? el sacrificio consumo, y estoy serena, tranquila … como la tumba. Imitad vos mi entereza, mi calma … y no me digáis 755 una palabra siquiera. De mí vuestra fama pende: la conservaréis ilesa. Yo me casaré: no importa, no importa lo que me cuesta. (Vase.) 760
ESCENA XIII
MARGARITA
MARGARITA. Y ¿debo yo consentir
que la inocente Isabel,
por mi egoísmo cruel,
se ofrezca más que a morir?
Pero ¿cómo he de sufrir 765
que, perdida mi opinión,
me llame todo Aragón
hipócrita y vil mujer?
Mala madre me hace ser
mi buena reputación.
A todo me resignara
con ánimo ya contrito,
si al saberse mi delito,
yo sola me deshonrara.
Pero a mi esposo manchara 775
con ignominia mayor.
¡Hija infeliz en amor!
¡Hija desdichada mía!
Perdona la tiranía
de las leyes del honor. 780
ACTO TERCERO
Retrete o gabinete de Isabel. Dos puertas.