ESCENA IV
DON MARTÍN
MARTÍN. Con pena, con celos veo yo a Isabel dirigirse al altar. Hubo un tiempo en que la tuve por hija: hoy me quitan su filial cariño, y ella consiente. Pero ¿qué 260 falta hace al mísero cadáver de mi hijo la constancia de la que él amó? Si su sombra necesita lágrimas, bien se puede satisfacer con las mías.
ESCENA V
ADEL.—DON MARTÍN
ADEL. Cristiano, busco a Martín Marsilla, que está aquí, según se me dice. ¿Eres tú? 265
MARTÍN. Yo soy.
ADEL. ¿Qué sabes de tu hijo?
MARTÍN. ¡Moro!… su muerte.
ADEL. Esa noticia … ¿quién la ha traído?