Vuestro sol sin ocaso, vuestras leyes,

De vuestro nombre el ominoso culto,

Vuestra justicia, que era la venganza,

Vuestro triste perdón, que era el insulto,

Y pon, historia humana escarnecida,

Del otro lado de la fiel balanza

Los grillos de Colón.—Que Dios decida

D. Angel Saavedra, en uno de sus romances, hace decir a Isabel la Católica, dirigiéndose a Colón, los versos que a continuación copiamos:

«Lleva a ese ignorado mundo

los castellanos pendones,