Cuando regresó Cristóbal Colón, recibió 22.000 pesetas, a título de reembolso, por las cantidades que adelantó durante el viaje. Esa suma representa los gastos de la expedición, que duró desde 3 de agosto de 1492 a 4 de marzo de 1493.

Si a las 22.000 pesetas se añade la suma de 14.000 pesetas que, según hemos dicho, costó el equipo de la flota, resulta que uno de los más grandes descubrimientos de que se enorgullece la humanidad, ha costado 36.000 pesetas.

No puede darse nada más económico.

Las cifras que acabamos de citar han sido extraídas de los libros de los hermanos Pinzón, armadores de Palos, merced a los cuales pudo Cristóbal Colón realizar su viaje.


M

Carta de Cristóbal Colón dirigida al magnífico Sr. Rafael Sánchez, Tesorero de los Serenísimos Monarcas[684].

14 marzo 1493.

Conociendo que os será de placer que haya yo tenido feliz éxito en mi empresa, he dispuesto escribiros esta carta que os manifieste todos y cada uno de los sucesos ocurridos en mi viaje y los descubrimientos que han sido su resultado. Treinta y tres días después de mi salida de Cádiz arribé al mar de la India, donde hallé muchas islas habitadas por innumerables gentes, y de ellas tomé posesión a nombre de nuestro felicísimo Monarca a público pregón y aclamaciones, tremolando bandera y sin contradicción alguna; puse a la primera el nombre de San Salvador, en cuya protección confiado llegué así a ésta como a las demás; los indios la llaman Guanahanín. Dí también nuevo nombre a cada una de las otras, habiendo mandado que la una se llamase Santa María de la Concepción, otra la Fernandina, la tercera Isabela, la cuarta Juana, y así respectivamente las restantes. Luego que arribamos a la que acaba de nombrarse Juana, me adelanté un poco cerca de su costa hacia el Occidente, y la descubrí tan grande y sin límites, que no hubiera creído ser isla, sino más bien la provincia continental de Cathay...[685].