Y si ydolos se hallaron o hallamos nosotros, los sacamos de las sepulturas de nuestros antepasados, para dar á los religiosos, porque nos los mandavan traer, diziendo que haviamos dicho en los tormentos que los teniamos; y toda la tierra sabe cómo los yvamos á buscar veynte, treynta y cient leguas, adonde entendiamos que los tenian nuestros antepasados y nosotros haviamos dexado quando nos baptizamos, y con sana conçiençia, no nos podían castigar por ellos como nos castigaron.

Y si V. M. se quiere ynformar desto, embie persona tal que lo averigue, y verse á nuestra ynocençia y la gran crueldad de los padres, y si el obispo no viniera, todos fueramos acabados. Y porque, aunque queremos bien á Fray Diego de Landa y á los demas padres que nos atormentaron, solamente de oyrlos nombrar, se nos revuelven las entrañas. Por tanto, V. M. nos embie otros ministros que nos doctrinen y prediquen la ley de Dios, porque deseamos mucho nuestra salvaçion.

Los religiosos del señor Sant Françisco, desta provinçia, an escripto ciertas cartas á V. M. y al general de su orden, en abono de Fray Diego de Landa, y de otros, sus compañeros, que fueron los que atormentaron, mataron y escandalizaron y dieron ciertas cartas escriptas en la lengua de Castilla á ciertos yndios sus familiares, para que las firmassen, y asi las firmaron y enbiaron á V. M. Entienda V. M. no ser nuestras: los que somos señores de esta tierra, que no avemos de escribir mentiras, ni falsedades, ni contradiçiones. Hagan allá penitencia Fray Diego de Landa y sus compañeros, del mal que hizieron en nosotros, que hasta la quarta generaçion se acordarán nuestros descendientes de la gran persecucion que por ellos nos vino.

Nuestro Señor guarde á V. M. largos tiempos para su sancto serviçio y nuestro bien y amparo.—De Yucatán, doze de abril, 1567 años.

Humildes vasallos de V. M., que sus reales manos y pies besamos.

D. Francisco de Montejoxio,
Gobernador de la provincia de Mani.

Juan Pacab,
Gobernador de Mona.

Jorge Xin,
Gobernador de Panaborer.

Francisco Pacab,
Gobernador Texul.

Sobre.—A la Sacra Catholica Magestad el Rey (Don) Phelipe nuestro Señor. En su Real Consejo de Indias[911].