[49] Dos hijos que le asistieron en sus últimos momentos fueron muertos por los mejicanos; dos o tres hijas se casaron con españoles y se convirtieron al catolicismo. El principal de los hijos se redujo también a la religión católica y tomó el nombre de Pedro en el bautismo. Era hijo de una de las reinas, natural de la provincia de Tula, la cual, a imitación de don Pedro, se bautizó y se llamó desde entonces doña María de Niagua Suchil.—Solís, Ob. cit., lib. IV, cap. XV, pág. 371.
[50] Otros le llamaban Cuitlahuactzin.
[51] Otros le llaman Guatimocin.
[52] Ob. cit., lib. V, cap. XIX, págs. 510 y 511.
[53] Ob. cit., lib. V, cap. XXII, pág. 530.
[54] Herrera, Década III, libro II, capítulo VII.
[55] «La primera vez—escribe León Pinelo—que se nombra Nueva España es en una cédula de 10 de octubre de 1522, en que se da licencia para pasar a ella a los que quisieren, porque antes se llamaba Youcatán, Coloacán y Uloa.» Academia de la Historia.—Indice general de los papeles del Consejo de Indias, fol. 314.
[56] Arch. hist.º nacional.—Ced. indico de Ayala, letra D.
[57] Arch. hist. nac., tomo XXXIV, núm. 237, págs. 267 v.ª á 274 v.ª.
[58] Cedulario indico, tomo I, pág. 178.