quien tiene amor, suele ser!

Y ¡qué fácil en creer

el que no sabe mentir!

Mas ya me aguarda don Juan.

(A uno que está dentro.)

¡Hola! llevad el caballo.

Tan terribles cosas hallo

que sucediéndome van,

que pienso que desvarío.

Vine ayer, y en un momento