Lucrecia.

(Aparte.) ¡Ojalá!

Jacinta.

¡Que me tratéis

con falsedad tan notoria!

Decid: ¿no tenéis memoria,

o vergüenza no tenéis?

¿Cómo, si hoy dijisteis vos

a Jacinta que la amáis,

agora me lo negáis?