García.
¡Yo a Jacinta! Vive Dios,
que sólo con vos he hablado
desde que entré en el lugar.
Jacinta.
¡Hasta aquí pudo llegar
el mentir desvergonzado!
Si en lo mismo que yo ví
os atrevéis a mentirme,
¿qué verdad podréis decirme?
García.
¡Yo a Jacinta! Vive Dios,
que sólo con vos he hablado
desde que entré en el lugar.
Jacinta.
¡Hasta aquí pudo llegar
el mentir desvergonzado!
Si en lo mismo que yo ví
os atrevéis a mentirme,
¿qué verdad podréis decirme?