Mal le avino al Arcipreste el haberle dicho en juego lo que la puso sañuda. No eches nada en cara á nadie ni en secreto (á furto) ni en público (en conçejo), que no hay cosa que tanto moleste ni pique como la verdad. Trebejo, aquí por cosa, instrumento, un trasto cualquiera; tan mal, que molesta.
Maça, mala, propiamente negra, y de aquí noramaza, como noramala. Orden Sev., 172: Salvo si no fueren peñas veras y grises y mazas, que traen los mercaderes por la mar. S. Badaj., 1, p. 109: A su costa, noramaza | mos libró de las cadenas. Aut. s. xvi, 2, 85: Ea, calla, noramaza. Quij., 1, 5: Mirá en hora maza. Síguense nombres y motes de la alcahueta. Picaça, como Urraca, que hurta y guarda; señuelo, que atrae como el de la caza; cobertera, que encubre; almadana ó martillo para quebrantar peñas, y aquí corazones; coraça, con que defienden su cuerpo los enamorados, tratando sus cosas bien á salvo; altaba o aldaba, que llama á la puerta, física y metafóricamente, de la dueña; traynel ó criado de rufián en Germanía, que trae y lleva recado. Cerv., Nov., 3: Me envió á pedir con Cabrillas su trainel treinta reales. Cabestro, que va delante del pretendiente guiándole hacia la dueña; almohaça, que atusa á ésta y la halaga hasta atraérsela.
Garavato ó gancho que coge con maña; tya, apodo despectivo de la mujer vulgar, sobre todo de la que se quedó para vestir imágenes, sin casar, y no visten pocas estas tías; cordel, que la sujeta; cobertor, que encubre el trato; escofina ó lima grande que desbasta y quita azperezas en ella; avancuerda ó cabo con que se coge primero; rascador, como escofina, ó almohaza ó que rasca la bolsa; pala, ya por ingenio y astucia, ya por paliar y encubrir á los amantes, como el ladrón que hace pala en Germanía, que se pone delante del que otro ha de robar; agusadera ó piedra de amolar, y en la cual se queda no poco de los bienes del amante con el roce y trato de ella; freno, que retiene á éste, no se desboque; corredor ó tercero en tratos; badil, que atiza y coge fuego; tenasas, ídem de lienzo, no menos que ansuelo, para ansolar, que de tales tías anzoleras ó anzuelos dicen por Asturias.
Canpana, que da señales para juntarse los amantes; taravilla, que llama. Es la tarara ó cítola del molino, que advierte al molinero. Villeg., Erot., 2, 7: Has visto taravilla de molino? Pues tal era su lengua de contino. Alcahueta ó guiadora en arábigo; porra ó cara en Germania, porque es la que la da por el amante; xáquima que lleva a la bestia ó amador como del cabestro; adalid, que le guia; guya ó guía; handora ó andorra que andorrea y anda callejeando. Trotera, correo.
Aguijón, que aguija y pincha; escalera que hace subir al amante hasta su amada, escalando dificultades; abejón, que zumba y da vueltas en torno de ella, zuñiéndole en los oidos la pretensión y que te da el soplo de lo que pasa; losa ó trampa que la coge; traylla que la lleva amarrada; trechón, que sabe de trechas ó tretas para engañar. Barahona, p. 618: Busque de nuevo otra trecha | por donde se gane el juego. S. Badaj., 1. p. 250: Al ajedrez, trechas falsas. L. Rueda, Registr., 2: Queríamos de tí que nos enseñases algunas trechas sotiles de las que tú sabes (para robar). Rregistro, por donde todo ha de pasar; glosa, que todo lo comenta.