Correas, 40: Al manjar, vita, dulcedo; y al pagar, sollozos y duelos. Es epifonema del enamorado, pero dejando traslucir la moraleja que el Arcipreste pretende con el recuerdo del escotar, del tener que morir y lastar en el otro mundo el buen manjar que gozó en el rincón el clérigo. ¡Que cosa tan buena el hurtar, si fuese por los cintos el colgar!
Salido el verano, cuando brota la primavera o primer verano y el campo (c. [996]). Bernardo Gordonio, Pronosticas, Toledo, 1513, pt. 2, 1: «El tiempo del verano segun el entendimiento de los astrologos comienza desde el comienzo de aries e dura hasta la fin de gemini. E contine tres sinos e tres meses: asi como es aries e taurus é geminis. É comienza cerca el medio de Marzo é dura cerca el medio de Junio. É según los dichos de los menges todo este tiempo es verano, en el cual los arboles comienzan á echar afuera é á florecer é la tierra a germinar». De mano, de buenas á primeras, sin dejarme hablar antes á mí, tomado del juego salir de mano, jugar el primero. Es de los Refranes glosados: Que menos daña en casa el criado malo, cuando está enfermo, que cuando sano. Parece, pues, que la vieja, viéndole en la cama dijo: ¡Ay tarambana y pillastrón de clérigo!, para lo que haces por ahí de sano, mejor te estás en la cama enfermo. En la intención del Arcipreste hasta las viejas podridas se escandalizan de la rota vida de los clérigos. Pero esta mala pieza, que hasta á tales brujas pareció mala de veras, sigue en sus trece y, en vez de avergonzarse, comienza á hablarle de nuevas locuras y amoríos (en seso vano).
Oyéndole tales verduras y hazañerías, que sin duda se vanagloriaba de conquistas sin fin, díjole ella: ¡Infeliz, cuitao! ¡No tanto baladronear! ¡No será tanto! Más es el ruido que las nueces. Y el otro: ¡El diablo a predicador! ¡Mire con qué me sale la devotica esta, espuerta de huesos! ¡Pasada ya como una uva de los amoríos de toda su vida, habla ahora mal de las heces y se me viene a predicar desengaños y mejor vida! ¡Sangrienta pincelada del Arcipreste contra los clérigos, que hasta las viejas pochas y gastadas se escandalizan y les aconsejan lo que ellos debieran aconsejar, practicándolo, a todos! El refrán Más es el ruido..., en Correas, 447, el cual añade: cagajones descabeces, despreciando y abatiendo las altanerías y pretensiones del otro. «Menos vale a veces el vino que las heces; mas de continuo más vale el vino.» Correas, p. 460.
De todas estas pesadumbres que le acaecieron y de los denuestos que le endilgó la vieja, hizo cantares cazurros, que no están en los códices y no sé si los incluiría en su libro el Arcipreste, como parece. Coxixo, inquietudes y molestias menudas, pero que desazonan mucho. L. Fern., 88: Qu' estos males y enconijos | son cojijos, | que nos traen modorrados. A. Alvarez: Silva S. Andr., 5 c. § 1: No dejaron á vida ponzoña ni cojijo de pescado, que no le maten. Lixo, suciedad viscosa, horrura, León, Casada, 9: Y todas ellas son un melindre y un lijo y un asco. Rrixo, rió, de risit, pretérito irregular.
Consentid tal bobería entre cosas juiciosas. Morría, de mor(i)ría.