Abrebaron, de a-bib(e)rare, por metátesis de abebrar que trae S. J. Pin. Agr., 10, 33: Abrevaban sus ganados en el río Haliarmon.
En esta pelea tuvo por modelo el Arcipreste el fabliau de la Bataille de Karesme et de Charnage, que se halla en el tomo IV de la colección de Méon (p. 80); pero sólo tomó la trama general, como suele, dejándose llevar de su brillante fantasía y sobrepujando al modelo, mal que le pese á Puymaigre. Véanse otras parecidas en Rabelesiana, p. 615-636. Algun quanto, algo. J. Pin. Agr., 18, 23: Y con esto se allanaron ya cuanto. Dende, después de Bosc. Cortes., 228: El caballero dende á un rato volvió. Celest., VI. p. 76: Y murió dende á tres días. Al tanto, proporcional ó relativamente, conforme á eso. J. Pin., Agr., 22, 13: Mas al tanto sabed que obliga nuestra doctrina en todos los contratos. Lo mismo vale en su tanto. J. Ang., Conq., d. 1: Eso que el Esposo tiene por naturaleza, tiene en su tanto la esposa por gracia. Zamor., Mon., 3, 86, 1: El es el que al tanto de la majestad suya edificó su casa.
Jueves lardero, ó gordo, el anterior inmediato á las Carnestolendas. Es una de tantas expresiones aragonesas, como hay en Hita y corren por Guadalajara, Cuenca y Segovia. En Salamanca le llaman jueves merendero, porque se va á merendar al campo, en Cuenca jueves lardero. Trotero, correo. Poem. Fern. Gonz., 1917: Envió por la tierra á gran priesa troteros.
Syn amor, véase c. [1077].
Estraño aquí y en otros lugares tiene fuerza de fuera de sí, enojado. Carnal es el tiempo en que puede comerse carne. En carnal no obliga el ayuno. Cor. Vallad., 1325: Porque la mi tierra es robada e astragada e yerma.