Val, contracción de valle. Verso sonoro por armonía imitativa.
Inojos fyncados, puestos los hinojos, de rodillas. En aquel tiempo tenían por menguado al que no se enamoraba y andaba por ahí lozaneando y loqueando, hasta los arciprestes y las grandes señoras (dueñas). Todos porfiaron por llevarse á don Amor á su casa, todos se bebían los vientos por tener amores y andaban en ello á porfía, á ver quien más amaba, frailes y monjas. Véase cómo pinta esta podredumbre el Arcipreste con tan hermosa alegoría. Con los frailes (frayría) porfiaban los clérigos, y con unos y otros no menos ellas, las monjas. Cácer., f. 228: Los que profesamos la frailía.
Los Monasterios eran los edificios más honrados de todo el mundo, más famosos y célebres. Refitorios ó refectorios, comedores con bonitas pinturas, de los Monasterios, con sus mesas de bien aparejados manteles. El mantel nunca faltó en la mesa española: Comer pan á manteles. ¡Y vaya si estaban bien probados (T) y requeteprobados los lechos aquellos, según apunta delicadamente aquí el Arcipreste con este epíteto ultrahoraciano! En S y G, poblados, que todo es lo mismo.
Entonces, como ahora, el clero seglar era pobre y más dispuesto y necesitado de recibir que de dar. Como que todo se daba á los frailes, que dar jamás supieron: Fraile que su regla guarda, toma de todos y no da nada (Corr., 297). Ellos siempre dicen: ¿Qué trae, hermano? Los demás á ellos: ¿Qué se le ofrece? Por huéspedes de aquesta (hecha).
Esquilman..., ¡qué verdad es que cada cual achaca al prójimo aquello en que más él flaquea! Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado (Corr., 297). Fraile ni judío, nunca buen amigo (Corr., 297). Frailes, vivir con ellos y comer con ellos y andar con ellos, y luego vendellos, que así hacen ellos (Sbarbi, Refr., 8, 146). Ni á fraile descalzo ni á hombre callado ni á mujer barbada, no les des posada (Corr., 208). En fin, á éstos que así hablaban había que decirles: El fraile predicaba que no se debía hurtar, y él tenía en el capillo el ansar (Corr., 87). Todo ello lo dijo el pueblo español, y el pueblo, a la larga, en los refranes no marra. Lo de la bodega viene al cuento de que es la pieza que mejor tenían los frailes.