Este otro, que ahora se levanta es..., el que gasta sus alhajas con fulana, que dicen las vecinas la acoge de noche (en casa, añade el texto) y eso que se lo tengo prohibido. Esta última frase parece indicar que el Arcipreste llevaba más amplios poderes del arzobispo que la simple comunicación de sus letras, pues quien habla es el Arcipreste, no el Chantre, que no tenía por qué defendérselo á un canónigo, además de que se ve por lo que sigue, que lo dice el mismo Arcipreste.
Esas çiertas procuraciones ó serían sobornos de los privados ó ministros del Rey para que amansase al arzobispo y les dejase en paz con sus Teresas y Orabuenas, ó acaso alude ya á las ocultas y falsas delaciones, que por medio de cortesanos hicieron llegar al arzobispo contra el mismo Arcipreste, pues lo de mirar por sí se encierra en las buenas appellaciones, que son las de la copla [1696].
Aquí acaba el códice S; el G añade después del cantar de estudiantes (c. [1660]) estos dos de ciegos, que Janer puso allí á continuación. El colofón de S es del copista: «Este es el libro...
Pasada, modo de pasar la vida. Fons., Am. Dios, 37: Estimando en mas una pasada honrada, que contenta y regalada.
En esta copla y las dos siguientes se alude á la costumbre de ciegos y pobres de llamar estrenarse y estrenarles al recibir la primera limosna, sobre lo cual forman agüeros, como los romanos del comenzar bien el año, de donde vino el regalarse estrenas, porque comenzase felizmente.