Historia amorosa de Flores y Blanca Flor y Libro del esforzado don Tristan de Leonis: y eran los dechados de amor constante. Por el agora se insinúa que corría entonces como relativamente nuevo el libro de Tristán. (Véase Bonilla, Anal. de la liter. españ.) Que fase... Hétela á la buena de Teresa convertida en bombero de incendios intestinos del tesorero.
Angosto, angostura, aprieto. ¿Qué diría el Arzobispo, cuando leyera esta brutal amenaza del tesorero? ¡Valor grande el del Arcipreste!
En post aqueste, después de este. Acaloñar, achacar como delito, imputar, ó caloñar, de caloña. Part., 2, 19, 2: Como home que puede desviar ó acaloñar muerte de su señor. Lo que perdonó Dios, lo que Dios nos dió como cosa natural y por consiguiente no puede tenerse por delito, el apetito carnal. Semejantes argumentos bien se ve que solían traerlos, cuando los pone el Arcipreste en su boca. ¡Abivad! estad ojo alerta vosotros.
Es como si fuera mi parienta, pues la crié siendo huérfana. Esto: aquí el devoto chantre hizo la cruz con el índice y pulgar besándola para afirmar el juramento de que no mentía.
Si cree el arzobispo que eso es malo, dejemos á estas mancebas que son buenas hembras y vayámonos a las que no lo son, á las de la mancebía.