Libra a mí, Dios mío, desta presión do yago.
Señor, tú que libreste á la santa Susaña,
Del falso testimonio de la falsa conpaña:
Líbrame tú, mi Dios, desta coyta tan maña,
Dame tu misericordia, tira de mí tu saña.
A Jonás, el Profeta, del vientre de la ballena,
En que moró tres días dentro en la mar llena,
Sacástelo tú sano, como de casa buena: