Mexías, tú me salva sin culpa é sin pena.
Señor, á los tres niños de muerte los libreste,
Del forno del grand fuego syn lisión...,
De las ondas del mar á sant Pedro tomeste:
Señor, de aquesta coyta saca al tu açipreste.
Aun tú, que dixiste á los tus servidores
Que con ellos serías ante reys dezidores
E les dirías palabras, que fabrasen mejores: