Por su parte, dice el Arcipreste que ella fué la engañada, y sobre este dicho compuso una elegía, ó mejor, endechas de desengañado, de verdadera salva, que son las que siguen. Al mejor tiempo se encoge la malva: de donde sacó que la cosa va mal. Malv-ado se dijo de mal(le)var, llevar mal, educar mal. A esto y al retruécano y sonsonete parece aludir.
Hízose pregonero del vanitas vanitatum el Arcipreste con los desengaños. Salamo pronunciando Salomon a la samaritana: Shalamah; así también en la prosa al principio del libro, y en la Partida 2, t. 5, I, 2.—Lyviandad, lo propio de lo liviano, en el sentido de cosa de poco tomo y peso, física ó moralmente, y úsase en Castilla, como entre los clásicos.
Redrarse, retirarse, como hemos visto.—Pleito, placitum, trato.
Sabe Dios, fórmula común aseverativa, poniéndole por testigo.—Deservir. L. Rued., 1, 317: Y también que me perdone lo que la he deservido. León, Job, 21, 15: Desirviéndole y desamándole.
Pajés, rústico, provenzal pages, de pagensis, contaminado con paganus, ambos de pagus, aldea; pagensis dió país, de donde pais-ano, pais-aje; por otra parte, payo y pay-aso, de pa(g)ius, del mismo pagus. Nótese la magnífica apología de la mujer contra los que, exagerando el ascetismo, la tuvieron por animal imperfecto y tomaron al pie de la letra lo que los Santos Padres contra el pecado y su raíz clamaron, personificándolos en ella. Al perro flaco todo son pulgas, y á la flaca mujer se achacó siempre lo que el hombre, más culpado que ella, merecía, puesto que tiene más inteligencia y aguante.