Mi mal asseo. Indole, que achaca el Arcipreste ó á los astros ó á su educación y propia crianza, que es lo que vale etimológicamente aseo, del éusk. asi, crecer, desarrollarse, formarse.—Veg-ada, vez, con la g procedente de la c de vic-em. Quijote, 1, prelim.: Siendo vegadas mil apaleado. Pues, amigo, no vales para el caso. Cree á tu amigo Ovidio (Amorum, 1, Eleg. 9): Militat omnis amans... Ergo desidiam, quicumque vocabit amorem, | desinat. Ingenii est experientis amor... Qui non vult fieri desidiosus, amet. Pero si el Arcipreste se hubiera metido á enamorado, ni fuera tan desidioso, ni le hubiera salido tan mal. ¿No lo cree así el lector?
Desde aquí va a sacarle al Amor todos sus trapillos sucios y á echarlos en colada, descubriendo los vicios y males, la podre toda que suele colorearse con tan bonita palabra como es la del amor, cuando es malo y vicioso, se entiende. El alegato llega hasta la copla [423], recorriéndose los pecados capitales, cuya raíz es ese amor ó apetito lascivo, cobdicia, que él llama conforme á su valor etimológico de cupiditia, de cupidus, esto es, la concupiscencia ó pecado, hablando en términos de la católica Teología. Está este trozo lleno de sentencias, tan hieráticamente expresadas por el Arcipreste como las mejor cinceladas de Séneca y Salomón. Desmenuza los afectos y sentimientos del alma de los enamorados con bisturí de oro, hasta descubrirnos sus más delicadas fibras. Y todo lo aclara con ejemplos ó fábulas, con comparaciones, que a granel le ocurren, pintorescas, brillantes y de una propiedad maravillosa. Comienza con una pintura del Amor, de sus ardides, mañas y obras.
En-artar, engañar con artes.
El por qué de las variantes de lisonja y su valor y origen, en Cej., Tesoro L., 11.—Enpoçoñar, de donde emponzoñar, de pozoña, de donde ponzoña, de potione(m).—Enervolas, poner hierb-a ó ponzoña á viras, saetas. León, Braze.: Son palabras agudas y enarvoladas con gracia, que pasan el corazón de claro á claro. Idem, Job., 6, 4: Herido estoy de mil saetas enervoladas.—Vira, saeta delgada y aguda de punta, posverbal de virar, del ir dando vueltas ó virar rehilando, como vir-uta. Quev., Rom., 29: Gasto el viejo amor en viras | mas no en virillas de plata.—Partir y airar como transitivos, apartar, llenar de ira.
Atreverse en, confiarse en.