[186]

Lazar, padecer, penar; de donde laz-era, pena (F. Juzgo, 4, 2, 13), y de aquí lacer-ar, lazr-ar, lazdr-ar, como lazar. León, Job, 3, 23: Suspiran antes de la riqueza por alcanzarla, y alcanzada gimen y laceran con ella. De lazer-a salió lacer-ia (Cej., Tesoro L., 33).—Mesnada, compañía de gente de armas debajo del mando del rey, rico hombre ó caballero; aquí metafóricamente.

[187]

Enconado, que tiene encono.—Meng-ía, medicina, de menge, metge, médico, de med(i)cu(m). J. Pin., Agr., 21, 9: A cuantas se afeitan y á cuantas venden las tales menjias. Idem, 23, 1: El entendimiento es un tendero, que dentro de su casa tiene todas sus menjias. J. Polo, Humor: Mas si queréis remediallo, llevad humilde y devoto | sus pies a los santos mejes | abogados de los cojos.—Xarope, cualquier bebistrajo de botica, muy usado en Aragón.—De-batir como abatir, vencer, del echar abajo; enforzarse como esforzarse. Cast., Canc., 1, pág. 176: Esta siempre nos guerrea, ésta siempre nos debate.

[188]

Doñ-eos, cortejos, halagos, posverbal de doñ-ear, cortejar, obsequiar.—Tiras la fuerça, quitas las fuerzas al que ama y queda flaco. Quiere mostrar aquí cómo el amor lascivo hace muelles, afeminados y para poco a los hombres en el cuerpo y en el alma.—Fazañas aquí son hechos, como los que va a contar.

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Parécese al fabliau del Valet aux douze femmes: aunque allí la moraleja es que le basta una mujer al lobo para que muera (Fabliaux, publicados por Barbazan, edición Méon, t. III, 148).—Talente, talante, voluntad.—Porfiaron, en plural, por ser colectivo el sujeto.—En cabo, extremadamente.

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Afyncaronle mucho, instáronle, apretáronle. C. Luc., 1: Tanto los afincó, que ge lo ovieron á decir.—Ya tiene aquí valor de por lo menos: no sabiendo cómo desencapricharle del triple casorio, le querían persuadir lo redujese a doble y por tiempo, para así dar tiempo al tiempo, el cual todo lo concierta.