[192]

El que quería tres mujeres quedó tan harto de la primera, que, por sobrarle, quería dar la mitad a su hermano.—Abondo, con abundancia, posverbal de abond-ar, abundar. Góng., Rom. burl.: A un mismo tiempo tenéis | pan y vino y carne abondo.

[195]

Casarás y amansarás. Una sola mujer le desea al molino para que pierda los bríos, como él los perdió, el que antes deseaba tres mujeres.

[196]

Sol' non l'asmó, ni siquiera pensó en ello. Asmar, pensar, barruntar. T. Naharr., 2, 235: Asmo que | nunca domingo bailé, | que no la sacase á plaza.—Ansy..., de tal manera el garzón, que quería tres, quedó desengañado en su devaneo con la primera mujer.

[197]

Sigue el Arcipreste denostando al Amor.

¿Quién pintó con más color y brío en una copla la común metáfora del fuego? "Azote es éste—dice San Gregorio (Moral, l. 21, c. 9)—con que Dios castiga los hijos de Adán, dejándolos abrasar en llamas de concupiscencia, tomando los mismos deleites por verdugos de su libertad." "Fuego es—según el Deuteronomio (32)—que ni deja roso ni velloso, no perdona a los valles más florecidos ni deja de saltar sobre los montes encumbrados."

[198]