Me assaño, me ensaño. Ayala, Caza, 2: Et guarde de los asañar, ca de ligero se asañan.

[217]

De los siete pecados capitales, de los que ahora comienza á hablar, como malos hijos del Amor, trataron otros muchos por aquel tiempo; recuérdese á Ayala. Denodados, extremados, que se salen de la raya.

[218]

Tu mayordoma es la ambicia ó ambición.—Alferez, portaestandarte; pero aquí como en la copla 1096.—Officiar, obrar, ministrar, de oficio.—Sos-tienta, tienta á la justicia por lo bajo, ó sos, la soborna.—Codicia y codiciar por apetecer, de cupiditas. Tost., Bibliof. esp. Op. liter., pág. 223, etc.: La soberana cosa que nuestra cobdicia enciende é con anxioso deseo demanda es la muger agena.

[219]

La cobdicia ó apetito carnal es la madre de los demás pecados capitales.—Estepa, es planta esteparia, que arde presto.

[220]

Mandan, como prometen, hacen mandas ó promesas; por tener con que cumplir estas mandas, codician hasta lo peor.—Los omes con amor, los enamorados, para lograr sus intentos, tienen que halagar y prometer, y para cumplir lo prometido tienen que ser codiciosos hasta el extremo de la maldad (lo peor).

[221]