Por lo visto, la zorra buscó por abogado al mastín, no sólo por ser el enemigo natural del lobo, sino también porque su mujer la mastina andaba envuelta con el mismo lobo. ¡Bonita sociedad pinta aquí!
Amidos es el invitus latino, adverbio, bien á su pesar. La zorra toma alas y se convierte en acusadora.
Ençerraron raçones, con el valor etimológico de cerrar, apretar, apelmazar (véase Cej., Tesor., Silb., 205), quiere decir que echaron el resto por su causa ó porfía, que es contienda de palabras. C. Lucan., 2: Estos tres caballeros hovieron un día porfía entre sí, qual era mejor caballero de armas. De perfi(d)ia(m).
Conçejo de cucaña llama á las partes contendientes, que se juntan como los mozos para subir á la cucaña ó poste ensebado, con algún gallo ú otro premio en su cima, costumbre bien conocida en los pueblos. Buena tanda de cucandas ó cucos, que andan á ver quien se la pega á quien. Otro que tal, los abogados de la picaña ó picardía, que por atraerse al juez, volviéndole como una casaca, no perdonan á trapaza ni engaño.—Ninguno non, todos.
Las partes no atienden á lo que los contrarios aducen, sino á lo que dicen sus propios abogados, los cuales, más que dicen, hacen, llevándole al alcalde buenos regalos, en poridad, sin que los demás se enteren.—Aducha, llevada, ad-ducta, ad-ducere.—Lucha de zancadillas ó de echarse el pie para tumbar al contrario. Tal es la justicia usada en todas partes. En el Ordenamiento de leyes de las Cortes de Burgos, 1315, se dice: "Que los alcalles que libren los pleytos bien e derechamente, cada uno de los pleytos de sus comarcas, et que non tomen algo nin presente ninguno por razon de los pleytos que libraren... Et porque estos alcalles e escrivanos mas complidamente puedan servir los oficios, que ayan sus soldadas e sus quitaciones en las chancillerias." A la cuenta, D. Ximio no tenía bastante con lo de la chancillería para mantener á su cara esposa D.ª Ximia y sus Ximicos chicos, y así no cerraba la puerta á esas adehalas de tazas y copas y aun de salmones y truchas, que las partes le regalaban. En el Ordenamiento de Alcalá de 1348 se habla de los cohechos en el título 20.