Ejercicios de ligereza y de valor, que llegarán á sus oídos tarde ó temprano. Cansar, véase en la copla [524].
La usa, la trata. Alude al refrán: "Lo que se usa no se escusa" (L. Grac., Crit., 3, 6). El sentido de escusar es el de este refrán y el del otro decir: "No se escusa. (El comer, el vestir, y así otras cosas forzosas.)" (Corr., 557.) En el corazón tiene ella al que mucho la sigue y trata.—Peroque, aunque. ¿Por éste mira siempre y hace o trabaja la Musa que le inspira? Reminiscencia gentílica es ésta, dificultosa de admitir. El coyda se refiere á la dueña, y no menos el faz la musa, esto es, de parte de éste está ella, la dueña, á quien llama musa el Arcipreste por el consonante.
Cuanto más la mofan y reprenden y avergüenzan las gentes con murmuraciones, cuanto es más apaleada y herida á causa de un hombre, tanto más ella anda loca por él. Sosañar, mofar, reprender. Cid, 1020: A todos los sosanaua. Berc., S.M., 225: Sant Millan sosannolo, ca violo errado, | dissol que era torpe.—Correrle, avergonzarle. Quij., 1, 31: Fué menester que los demás tuviesen mucha cuenta con no reirse, por no acaballe de correr del todo.—Magada, majada, apaleada (c. [521]). La g, con a, o, con el sonido que con e, i, hállase bastante en Hita, el Cid, etc. No ve la hora de irse con él.
Cree su querida madre que... La fará estar, hará que se esté quieta, sin pensar en él, como decimos: Déjale estar. Conde, Albeit., 2, 1: Si con esta diligencia no purgare, le dejaré estar y que se pasen tres días. Y antes bien son aguijones que la incitan. Es un hondo y delicado estudio del alma femenina el que aquí hace el Arcipreste.
Non quedaua de ferirla, no paraba ó cesaba de.—Pues, por consiguiente.