Luego amaina y concede lo contrario en ciertos casos.

[528]

Extraño parece que el Amor hable contra el vino, que Ovidio alaba como tan conveniente para él (Ars, 1, 236):

"Vina parant animos, faciuntque coloribus aptos:

cura fugit multo diluiturque mero...

et Venus in vinis, ignis in igne fuit."

Y luego dirán que el Arcipreste era tabernario, cuando jamás alaba el vino.

[529]

De Lot, en el Génesis, c. 19. Una de tantas leyendas monacales, inventadas piadosamente con un fin moral. Al Arcipreste se le ha ido el Amor al cielo, por no decir el santo: en vez del Amor, habla él como clérigo y como asceta. Este caso, en sustancia, tráelo D. Sancho en sus Castigos, c. 39, y el Libro de Enxienplos, 56; pero, sobre todo, véase el Apolonio, estr. 55: ambos, según algunos, lo tomaron de los Fabliaux (Nov. recueil de Fabl., Méon, t. 2, p. 173 y 361).

[530]