Quequier, cualquier cosa, del que genérico, usado antes como hoy el cual. Fon., V. Cr., 32, 17: Con quequiera se opila y se empalaga.
La ençelares dice S, por te çelares de G, le encubrieres, entiende de lo que con otras tratas. Encelar lo usaron los clásicos, y aquí trata de esa poridat. Baena, p. 260: Al qual ningun grant ssecreto | non se puede ençelar.—De grado departy (en S), hablé y traté con gusto, ó conparty en G, tomé parte en, así como por el contrario dice el Amor que, cuando no guardan secreto los amadores, los aparta de sus dueñas (los party).—Mesturero, chismoso, que mestura y revuelve voluntades. Por medio de estos chismosos separé á muchos amantes de sus amadas, dice el Amor.
El seudo Catón, que corría, con sentencias y moralidades, dice (568): "Consilium arcanum tacito committe sodali".
Lindísimas comparaciones en que se pinta solo el Arcipreste.
Desayuda, daña en vez de ayudar.—Fasañero tomó valor irónico, como á veces hazaña, y vale ostentoso, afectado, que pondera mucho sus cosas. L. Grac., Orac.: No hazañero, sino hazañoso. Id., Crit., 1, 12: Algun hazañero, que suelen hacer mucho del hombre y son nada. Pierde todo el juego ó tablero por el soplo de uno, pues creo que haya errata, y así corrijo por mal dicho el por mala dicha, como trae el texto. De aquí poner al tablero, aventurar al juego y metafóricamente. T. Ram., Dom. Trin., 12, 5: Que esté expuesto el cristiano a poner la vida por Dios al tablero.