Malandante, que tiene malandanzas ó desventuras, desventurado. Cron. gral., 1, 50: Ovo respuesta de sus dioses, que si lo ficiese, sería malandante. Cond. Luc., c. 4, 5: Non ha en el mundo tan grand desventura como ser home malandante el que suele ser bienandante.—Malapreso, calificativo, como se ve por la copla [1077], que significa lo que malandante, desdichado, y hubo de decirse del que se ve malamente en priesa ó aprieto y desgracia. Preso por priso, tomó, cogió (c. [77] priso). Sentencia que equivale a la otra: Por un perro que maté, me llamaron mataperros.

[573]

Quien te cierra la puerta chica trasera, ó el ventanillo de la puerta, te abrirá la puerta grande. Desamar. Fons., Am. Dios, 5: Al entendimiento se le hace fácil y claro lo que ama la voluntad; lo que desama, oscuro y dificultoso. Haz lo que yo te aconsejo como amigo; huye del decir tus secretos de mujeres á otro por alardear y buscar que te alabe, pues te hará obras de enemigo, por lo menos descubriendo lo que le dijiste.

[574]

Tengo de dar gusto á otros y me pesa de haberme detenido tanto contigo. Aprende corrigiéndote a ti mismo y sabrás enseñar á otros. Así en S; en G: "Mas tengo por el mundo muchos de castigar; | Panfilo, mi criado, que se está bien de vagar, | Con mi muger doña Venus te verná a castigar". Como se ve, estas variantes no dejan conocer el texto primitivo.

[575]

Esta copla está en S y falta en los otros códices. Hállase desencajada aquí, pues no se ve á quien alude con tal dueña como vos. De la última dueña que tuvo el protagonista (c. [166]-180) se redró ó apartó (c. [179]), y no se ve por qué hable ahora con ella y ya no vuelva hablar más. Yo creo que esta copla no es del Arcipreste ó habría aquí una laguna considerable; pero tampoco cabe esta solución, pues la copla 576 se enhebra con la 574 naturalmente. Así, ni pynta consuena ni cohíta escribía el Arcipreste ni se ve á qué cuita alude ni él podía darse realmente por el amador que pone en todo el libro. La copla es de alguno que creía, como otros hoy, que el socarrón del Arcipreste era el verdaderamente enamoricado de cuantas veía. Acaso es del que puso los títulos de los capítulos, pues por ellos se ve que creía le habían pasado todas esas cosas al de Hita en persona.

[576]

Los consejos de Venus son en parte de Pamphilus, ninguno del Ovidio auténtico, por más que digan Puymaigre y otros.

[577]