Diéronlos á la dueña, ante que s' aforrasen;
Mandó doña Quaresma que á Carnal guardasen
É á doña Ceçina con el toçino colgasen.
Mandólos colgar altos, byen como atalaya,
É que a descolgarlos ninguno ay non vaya;
Luego los enforcaron d' una viga de faya:
El sayón va deziendo: «Quien tal fizo tal haya.»
Mandó á don Carnal que l' guardase el ayuno