É él fuese carcelero, que non lo vies' ninguno;
Si non fuese doliente ó confesor alguno,
É á comer le diesen al día manjar uno.
DE LA PENITENCIA QU' EL FLAYRE DIÓ Á DON CARNAL É DE CÓMO EL PECADOR SE DEVE CONFESSAR É QUIÉN HÁ PODER DE LO ABSOLVER
Vino luego un frayre para lo convertyr:
Començóle á pedricar é en Dios á departyr:
Óvose don Carnal muy mucho á sentyr.
Demandól' penintençia con grand' arrepentyr.