É él fuese carcelero, que non lo vies' ninguno;

Si non fuese doliente ó confesor alguno,

É á comer le diesen al día manjar uno.


DE LA PENITENCIA QU' EL FLAYRE DIÓ Á DON CARNAL É DE CÓMO EL PECADOR SE DEVE CONFESSAR É QUIÉN HÁ PODER DE LO ABSOLVER

[1128]

Vino luego un frayre para lo convertyr:

Començóle á pedricar é en Dios á departyr:

Óvose don Carnal muy mucho á sentyr.

Demandól' penintençia con grand' arrepentyr.