«Cerca del pie de la forca començó á llamar:
»¡Amigo! ¡valme, valme! ¡que me me quieren enforcar!»—
»Vino el malo é dixo: «¡Ya te viese colgar!
»Que yo t' ayudaré como lo suelo far.
»Súbante é non temas, cuélgente á osadas,
»E pon tus pies entramos sobre las mis espaldas,
»Yo te soterné syenpre, segund otras vegadas
»Sotove á mis amigos en tales cavalgadas.»—