«Estonçe los sayones al ladrón enforcaron.
»Cuydando que es muerto, dende todos derramaron;
»A los malos amigos en mal lugar dexaron.
»Los amigos entramos en uno rrasonaron:
»Quexóse el diablo, diz': «¡Ay, que mucho me pesas!
»¡Tan caros que me cuestan tus furtos é tus presas!»—
»Dixo el enforcado: «Tus obras malapresas
»Me troxieron á esto, porque tú me sospesas.»—