»Non es dicho amigo el que da mal conssejo;
»Ante es enemigo é malqueriente sobejo:
»Al que te dexa en cuyta, non quieras en trebejo,
»Al que te mata so capa, no l' salves en conçejo.»
»Señora,» diz' la vieja, «muchas fablas sabedes;
»Mas yo non vos conssejo eso, que vos creedes;
»Sinon tan solamente ya vos que lo fabledes,
»Abenidvos entramos, desque en uno estedes.»—