Santarem ve en esto una equivocación de Schöner.[49] El señor B. F. de Costa, en su explicación del globo de Lenox, de 1511,[50] repite la misma opinión, esto es, que Schöner se equivocó. Habiendo Schöner sido contemporáneo de los miembros del Gimnasio vosgense y de los geógrafos de Strasburgo de los quince primeros años del siglo XVI, tal suposición es enteramente gratuita y carece de valor. Estamos en presencia de un hecho incómodo. Negarlo es rehuirlo. La negación absoluta es un argumento vano, sin fuerza.

¿Cómo admitir que el nombre América hubiese sido generalmente adoptado, habiéndose limitado la circulación de este opúsculo, á unos doscientos ó trescientos ejemplares, y eso en una época en que las comunicaciones eran tan difíciles? Este opúsculo debe haber salido muy poco fuera de los límites del Rhin y de una región que se extendía del lago de Constanza á Mayenza. En esa región se han encontrado todos los ejemplares existentes el día de hoy.

Esta aserción de Schöner es la primera indicación impresa de la existencia del nombre América, como hecho reconocido, y de su uso general: pues para que una persona que vivía en un pueblecito en el centro del Continente, pudiese, en 1515, expresarse con la seguridad que él lo hace, es preciso que este nombre, pasando de boca en boca, hubiese adquirido popular celebridad.

Lo que principalmente se recomienda á la imaginación de la generalidad de las gentes, al hablarse de países nuevos, es la riqueza de éstos, su abundancia en oro. Los aventureros y los tripulantes de los buques, pronunciaron el nombre América, queriendo dar expresión á sus vagas nociones sobre un país de los más ricos del Nuevo Mundo. Acerca de su posición, no era para ellos más fija que lo fué en la antigüedad la de Chrysé (país dorado) con que se expresaban las vagas nociones de una región del extremo Oriente; ó que lo ha sido la de El Dorado, que tiene la reputación de ser un reino ó país legendario, de riqueza fabulosa.[51]

Hasta ahora, á pesar de todas las investigaciones, la primera carta que conocemos, de fecha cierta, constante en ella misma, y que contiene el nombre América, es la de Apianus (Pierre Bienewitz) publicada en el Polystor de Solinus, en 1520. Muchos globos ó cartas manuscritas ó impresas contienen el nombre América, pero carecen de fecha; y cuando se ha tratado de fijárselas mediante un atento estudio, apenas si se ha llegado á lo vago, perdiéndose las congeturas en diferencias de tres, cuatro ó seis años.

El globo impreso con líneas astronómicas, que se dice del General von Hauslab, de Viena, y que tiene inscrito el nombre América, pertenece, en opinión de unos, al año de 1509, y en la de otros, al de 1515—Pudiera también sostenerse con igual razón que es de 1505 ó 1506. En este caso, el nombre América debe de haberlo tomado de otra parte que de la obrita de Saint Dié, lo que indicaría que se usaba á la sazón el nombre América, para designar una parte del Nuevo Mundo, aun antes de que lo bautizase Jean Basin.

Schöner trae otro globo impreso, en donde se encuentra el nombre América, que el Dr. Franz Wieser[52] atribuye con certeza al año de 1515, aunque carece de fecha.

La carta manuscrita, que se dice ser de Leonardo de Vinci, y algunos creen de 1512 á 1514, mientras otros piensan que es de 1515 á 1516, lleva el nombre América en la región más meridional del Nuevo Mundo.

Una carta francesa, que se atribuye á Ludovicus Boulengier, encontrada en una edición de la Cosmographiæ Introductio, Lyon, 1514, tiene esta inscripción: America noviter reperta, en una parte de la región meridional del Nuevo Mundo. Sin embargo, no es cosa segura que esta carta sea de la misma fecha que el librito, y es posible que haya sido colocada en él posteriormente.

Existe, en fin, la carta de la famosa edición de la Geografía de Ptolomeo, impresa en Strasburgo, en la imprenta de Jean Grüniger, año de 1522, en la que aparece el nombre América. Como la carta de Apiano de 1520, lleva ésta la inscripción de America provincia, al propio tiempo que en ella misma se declara, que el Nuevo Mundo fué descubierto por Colón y no por Vespucci. Otra prueba de que el nombre América se empleaba para designar solo una región de estas nuevas tierras sin intención alguna de atribuirlo á Vespucci.