Queda hecho el depósito que marca la ley.

Á MI QUERIDO DISCÍPULO

DON JOSÉ ORTEGA GASSET

Allá te van dedicados, mi querido Pepe, esos articulejos, que según iban saliendo en revistas y periódicos con tanto gusto leiste y más de lo que ellos se merecían me alabaste. Niñerías habrán de parecerte ahora, según son de hondas las filosofías en que andas metido por la docta Alemania, y ricas y cada día más nuevas las humanidades que te traen tan sabrosamente entretenido. Pero como lleven alguna doctrina, para aquí algún tanto nueva, me ha parecido recogerlos en un tomito, que, si no á los maestros, pudieran ser de provecho á los que ya comienzan á aficionarse á estas cosas por esta nuestra España. Y ya era hora que retoñase en ella, ó apuntase al menos, algún renuevo de aquellas tan arraigadas aficiones filológicas que dieron lustre á nuestras letras, renombre á nuestros humanistas y donosura á nuestra lengua castellana. Con ser tan corrientes y molientes fuera de aquí las más de mis doctrinas lingüísticas, tiénenlas no pocos por desusadas y aun revolucionarias: tan recio es el tesón de nuestra casta, tan grande el apego á lo que una vez se le asentó, tan no hacedero el desasirla y destrabarla de lo que con empeño aferró y prendió.

Por otro cabo, la gente moza, que siente en el rostro las blandas caricias con que le halagan los aires extranjerizos que corren, más que en el corazón las grandezas nacionales que pasaron y ellos tienen por áurea y embustera leyenda, bien así como tiene por quimera el ver aquel que nació ciego, ó por quijotismos extravagantes cualquier empresa levantada el que se crió con pecho apocado y mezquino, no saben ni quieren apreciar nuestra lengua en lo que se aparta de la francesa, ni reconocer la reciura del sentir y la naturalidad del fantasear de nuestros añejos escritores.

Traer por acá lo bueno de lo moderno y despertar las ganas de conocer lo bueno de lo viejo y castizo, son los dos intentos que, como siempre me he propuesto, espero se dejen traslucir en estos ligeros escritos. En los cuales en lo tocante á la manera del decir no poco te desagradará, como á mí mismo me descontenta, por ser algunos ya trasañejados y de mis primeros escritos. Supla la sinceridad y buena intención mía, y la indulgencia tuya y de mis amigos que los hayan de leer.

Tu siempre afectísimo amigo,

Julio Cejador.

ÍNDICE
DE LOS CAPÍTULOS QUE CONTIENE ESTE LIBRO

Pág.
Dedicatoria: á D. José Ortega Gasset[v]
Lingüística y Filología[1]
Estudio del castellano[19]
Idolillos de gramáticos[37]
Los orígenes de la lengua castellana según un libro reciente[61]
Los simbolistas[81]
La ironía y el gracejo en los refranes[111]
El imperfecto y el futuro de subjuntivo en el «Quijote»[139]
La concordancia gramatical en el «Quijote»[159]
El mitógrafo D. Estanislao Sánchez Calvo[175]
Motes ó apodos[189]
Á propósito de un libro[215]
Ortología castellana[233]
Sir William Jones y Lorenzo Hervás y Panduro[245]
El primer Congreso de la Lengua catalana[255]
Extravagancias del lenguaje[265]
Criterio del casticismo[303]
Navarro Ledesma: el hombre y el literato[345]
Chocano y los demás poetas jóvenes de América[351]
El castellano en América[367]
El neologismo[437]
El alma de Santa Teresa en su estilo y lenguaje[469]
El latín y la evolución del castellano[493]