(Cartuja de Miraflores, Burgos).
NOTAS:
[21] Así lo titula Gayangos al publicar este libro.
[22] "¿Quién creerá que Domenico Greco trajera sus pinturas muchas veces á la mano y las retocase una y otra vez para dejar los colores distintos y desunidos, y dar aquellos crueles borrones para afectar valentía?" Así juzgó el académico pintor Pacheco al Greco; y esta valentía en que lo comparo con el Arcipreste no la ha entendido Azorín. (Los valores literarios, pág. 71).
[23] Véase Tacke: Die Fabeln des Erzpriesters von Hita, in Rahmen der mittelalterlichen Fabelliteratur nebst einer Analyse des Libro de buen amor. Breslau, 1911 (32 págs.).
[24] "Las Grandes virtudes y hazañas de este nuevo Prelado mejor será pasallas en silencio, que quedar en este cuento cortos". Mariana, Η. E., 16, 5.
ÉPOCA DE DON JUAN EL II
LA POESÍA LÍRICA CORTESANA Y LOS ALBORES DEL RENACIMIENTO (PRIMERA MITAD DEL SIGLO XV HASTA 1454)
276. Resumen histórico: Juan II (1407-1454), privado y verdadero gobernante de Castilla don Álvaro de Luna. En Aragón, Alfonso V el Magnánimo (1416-1458), hijo de Fernando I el de Antequera, coronado en el Compromiso de Caspe, conquista el reino de Nápoles, corte de renacimiento para la literatura española.
Literatura francesa: Alain Chartier (1394-hacia 1439). Charles d'Orléans (1391-1465). Villon (1431-1483?). Gringoire (Jeu du Prince des Sots, 1512). Roman de Troïlus (1400). Gerson (Sermons, 1389-1414).
277. Á los esforzados Reyes del siglo xiv, que gastan sus aceros en la morisma acabando con su poder, como Alfonso XI en el Salado, ó que tienen á raya á los magnates y luchan entre sí, como don Pedro y su hermano el Bastardo, suceden en el siglo xv Reyes apocados, como don Juan II y Enrique IV el Impotente, á quienes se sobreponen los grandes y hasta los destronan, peleando ellos por la privanza y señoríos y no escarmentando ni con ver caer en el cadalso la cabeza del más poderoso de todos y único verdadero Rey en Castilla durante largos años, don Álvaro de Luna. Las costumbres, de brutales que fueran en el siglo xiv, se hacen refinadas en el xv, dominando la hipocresía y la doblez cortesana. Mientras anda calladamente la intriga por las antesalas entre los grandes ó revienta estruendosamente en los campos de batalla, en manos de los grandes intrigadores y en la del mismo Rey, hollado por sus ambiciones turbulentas, suena la lira cortesana en el tono ficticio y apagado de la escuela galaico-portuguesa, que da sus últimos y moribundos sones en Castilla y á la vez en el no menos ficticio y falso de la escuela italiana comenzada á sonar con intempestivo y descerrajado chirrido. De entrambas escuelas es la lírica de la corte de don Juan II; pero como ecos remedados y por gente cortesana, no contiene más que lo peor de entrambas. El nervio de la galaico-portuguesa había sido lo popular gallego, el aire serrano, candoroso y sentido; de ello sólo quedaba en la poesía de la corte de don Juan II la sencillez de la cáscara, los versos cortos, ligeros y delicados, propios de los cantares populares que aun hoy suenan en todas partes y debieron de sonar en España mucho antes de aquella época.