En 1510 se publicó la Doctrina cordis del seráfico doctor sant Buenaventura, Toledo.

En 1510 se publicó la Suma de todas las Crónicas del mundo. Llamado en latín Suplementum Cronicarum... traduzido de lengua Latina y Toscana en esta Castellana: por Narcis Viñoles, Valencia, 2 vols.

Detrás del Arte para bien confesar de 1510 y en ediciones aparte, se halla el Flosculus sacramentorum, del doctor don Pedro Fernández de Villegas, natural de Burgos (1453-1536), abad de Cervatos y arcediano de la catedral de Burgos, donde yace sepultado en la nave lateral del Evangelio. Este autor publicó en 1515 La traducción del Dante de lengua toscana en verso castellano, Burgos. Al fin de la obra se halla: Aversión del mundo y conversión á Dios; Querella de la fe, comenzada por Diego de Burgos; Sátira decena de Juvenal. (Véase Juan M. Sánchez, Bibliogr. Aragonesa, Madrid, 1913, pág. 70). Esta traducción de Juvenal es de su hermano Jerónimo Fernández de Villegas, prior de Casarrubias.

En 1510 Páez de Ribera publicó El sexto libro del muy esforçado e grande rey amadis de gaula: en que se recuentan los grandes e hazañosos fechos del muy valiente e esforçado cauallero florisando principe de Cantaria su sobrino, fijo del rey don florestan, Salamanca; ibid., 1512; Sevilla, 1526.

De 1510 ó 1511 debe de ser la obra de Martín de Herrera Istorias de la divina vitoria... de... Oran, donde hay además una Égloga de unos Pastores... con dos villancetes... y un romance de labradoraes... y otro villancete en latin de cortesanos... Item, otra cancion... (Compró esta obra Fern. Colón en Toledo, año 1511).

512. Año 1511. Las poesías de los poetas menores de la época de los Reyes Católicos las recogió Hernando del Castillo en su Cancionero, publicado por primera vez en Valencia, 1511, aunque hay en él algunas pocas de otros poetas anteriores. Sin contar con los anónimos, llegan estos poetas hasta el número de 138. Entre los muchos aristócratas que cultivaron la poesía merece citarse el vizconde de Altamira don Rodrigo Osorio de Moscoso, por su diálogo elegante entre el sentimiento y el conocimiento y algunas coplas de amores. Don Luis de Vivero tiene otro diálogo con la tristeza y la Guerra de amor. Don Diego López de Haro, otro diálogo filosófico entre la Razón y el Pensamiento, y manuscrito se conserva el diálogo casi dramático llamado Aviso para cuerdos, de unos mil versos (Bibl. Acad. Hist.). De un Cartagena, que no puede, por la edad, ser ni don Alonso ni su hermano don Pedro, hay "polidos versos" y "palacianas y gentiles obras" de amoríos sutiles y diálogos sueltamente versificados. Un Guevara, que pudiera ser padre ó tío del Obispo de Mondoñedo, "es uno de los más discretos poetas del Cancionero", dice M. Pelayo. Costana compuso los Conjuros de amor y una visión alegórica. Don Antonio de Velasco fué alabado por Valdés, Tapia tiene más de 60 composiciones conocidas sobre galanteos y glosas de romances. Á esto último y á contrahacer romances viejos se dieron muchos, como Francisco de León, Lope de Sosa, Pinar, Quirós, Soria, Cunillas, Nicolás Núñez, Diego de San Pedro, etc. Romances artísticos y originales hicieron estos mismos y D. Juan Manuel, el Comendador de Ávila, Juan de Leyva, Alonso de Proaza, Durango, Pedro de Acuña, así como Juan del Enzina, Garci Sánchez de Badajoz. "Tengo por buenos, dijo Valdés, muchos de los romances que están en el Cancionero general, porque en ellos me contenta aquel su hilo de dezir, que va continuado y llano, tanto que pienso que los llaman romances porque son muy cortos en su romance". Era la vena popular que corría ya hasta de los poetas eruditos. Diálogos bastante dramáticos los hay, como de don Luis Portocarrero y otros. El comendador Román hizo una elegía y Trovas de la pasión. El plan del Cancionero del Castillo está tomado del Cancionero llamado Guirlanda Esmaltada de galones y eloquentes dezires de diversos autores, copilado y recolegido por Juan Fernández de Constantina, vecino de Bélmez, copilación que entró entera en la de del Castillo. Sigue el orden de materias y encierra 964 composiciones.

513. Ediciones del Cancionero general: Valencia, 1511; "emendada y corregida por el mismo autor, con adicion de muchas y muy escogidas obras", Valencia, 1514; copias de esta edición fueron las de Toledo. 1517, 1520; añadidas las composiciones del Cancionero de obras de burlas provocantes á risa (Valencia, 1519) salió la de Toledo, 1527; más añadidas y expurgadas las de Sevilla, 1535, 1540; aún más añadida la de Amberes, 1557, y la peor y última antigua, quitadas las composiciones burlescas, la de Amberes, 1573. Cítase otra de Zaragoza, 1552, cuya Segunda parte, de 1554, se conoce y ha reimpreso Morel-Fatio: Cancionero general de obras nuevas nunca hasta aora impressas assi por el arte española como por la toscana, Zaragoza, 1554 (Bibliot. de Wolfembüttel). Cancionero general de 1554. Ed. A. Morel-Fatio, en L'Espagne au xvie et au xviiie siècle, Heilbronn, 1878, págs. 489-602. La Sociedad de Bibliófilos ha reimpreso el Cancionero general en 1882, incluyendo en él la primera edición de 1511, y en apéndice todo lo añadido en las de 1527, 1540 y 1557. Facsímile de la ed. de 1520, por Archer M. Huntington, New-York, 1904.

514. En 1511 se publicó Tirante el Blanco de Roca Salada, Valladolid, de autor anónimo, traducción de la novela catalana Libre del valeros e strenu caualler Tirant lo blanch (1490). De este libro dijo el cura en Don Quijote que era "un tesoro de contento y una mina de pasatiempos"; pero que, por lo mismo que tenía ingenio su autor y lo malgastó en fantasías tan contrarias á la realidad, "merecia el que lo compuso, pues no hizo tantas necedades de industria, que le echaran á galeras por todos los dias de su vida". (Véase interpretado este pasaje, el más oscuro del Quijote, en Cejador, Lengua de Cervantes, II, voz Estilo).

En 1511 se publicó Palmerín de Oliva, Salamanca, imitación del Amadís, con algunos trozos de buen estilo y no despreciable invención. En la primera edición se lee: Oliuia; pero prevaleció Oliva. "¿Es obra de una mujer?, se pregunta Fitzmaurice-Kelly (Hist. lit. esp., 1913, pág. 214). Esta mujer, ¿era española ó portuguesa? ¿Era hija de un carpintero? ¿Había nacido en Augustobriga? Y Augustobriga ¿es Burgos ó Ciudad Rodrigo? ¿Es su nombre Augustobriga, como pretende Francisco Delicado, corrector de una edición veneciana (1534) del Primaleón, continuación de Palmerín de Oliva? Por último, esa mujer, ¿fué también autora del Primaleón (1512), ó ambas obras se deben á Francisco Vázquez, de Ciudad Rodrigo, siendo este Vázquez hijo de la hija del carpintero?", Historia de Palmerín de Oliva, traducida de Griego en español por Francisco Vázquez, Salamanca, 1516, 1525; Sevilla, 1525; Venecia, 1526, 1534; Sevilla, 1540, 1547; Toledo, 1555; Medina, 1562; Toledo, 1580. Consúltense: H. Vaganay, Les romans de chevalerie italiens d'inspiration espagnole, en La Bibliofilia (Firenze, 1908), t. IX, págs. 121-131.

En 1511 fray Antonio de la Peña, dominico, confesor de los Reyes Católicos y obispo de Canarias, publicó, á instancias de Cisneros, la Obra de las Epístolas y oraciones de la bienaventurada Virgen santa Catherina de Sena, trasladada de latín en romance, Alcalá; ibid., 1512. La Vida de la misma Santa bienaventurada y de otras Santas Vírgenes de la Orden de Santo Domingo, Alcalá, 1511; Salamanca, 1588. Vida de soror Juana de Orbieto y de soror Margarita del Castillo, Medina, 1569.