527. Su primera edición es de Valencia, 1513; otra sin fecha hay en la Biblioteca imperial de Viena; además, Salamanca, 1519, 1539; Valencia, 1533; Medina, 1545; Venecia, 1553; Amberes, 1556, 1576, 1598; Salamanca, 1580. Hay traducción francesa con el título de Le débat entre deux gentils hommes espagnols, París, 1549. Ed. M. Menéndez y Pelayo, en la Nuev. Bibl. de Aut. Esp., t. VIII. Consúltese: Benedetto Croce, Di un antico romanzo spagnuolo relativo alla storia di Napoli, La Question de Amor, en el Archivo Storico per le Provincie Napoletane, con tirada aparte, Napoli, 1894, t. XIX, págs. 140-159.
528. En 1513 se publicó el Cancionero de don Pedro Manuel de Urrea (1468?-1535?), Logroño. Era hijo segundo del conde de Aranda don Lope y nació hacia el 1486, habiéndose casado el 1505, á los diez y nueve de su edad. Muerto muy pronto su padre, dejóle el señorío de Trasmoz, de medianas rentas. Se educó más para caballero que para literato; pero se aficionó al Petrarca y demás poetas italianos, á quienes imitó, siendo él, naturalmente, poeta y músico, como su padre, que había sido trovador y lo era su hermano á la manera que suelen serlo los señores, por afición y á ratos. Fué poeta tan sincero como todos los de la tierra aragonesa. Cantó amores juveniles; cantó después á su mujer, doña María de Sessé, y á su madre; cantó los pleitos de su hermano mayor, sus aburrimientos en la aldea; imitó á Enzina en sus disparates, canciones, villancicos y aun romances, y versificó el primer auto de La Celestina: Égloga de la tragicomedia de Calisto y Melibea, de prosa trobada en metro. Pero era tanta la modestia del poeta, que contra su voluntad hubo de publicar el Cancionero de Urrea su madre la Condesa de Aranda. En 1514 y 1523 se publicó la Peregrinación de Jerusalén, Roma y Santiago, Burgos, que sin duda hizo su autor don Pedro Manuel de Urrea. Murió antes de 1536, pues este año otorgó testamento su viuda doña María de Sessé.
529. Se imprimió La Penitencia de Amor, de Pedro Manuel de Urrea, en prosa, en Burgos, 1514. Es original, pero inspirada en La Celestina y en la Cárcel de Amor, mezclando así el realismo con el simbolismo. Reimprimióse la Penitencia de Amor en la Bibl. Hispan., t. X. Tradújola al francés, Lyon, 1537, René Bertaut: La pénitence d'amour; un solo ejemplar hay en la Bibliot. Nac. de París (Reservé, p. Υ2 257)·
530. Pedro Manuel de Urrea, Penitencia de Amor, ed. R. Foulché-Delbosc, Bibliotheca Hispanica, t. X; Cancionero, Biblioteca de Escritores Aragoneses, Zaragoza, 1875, t. II. Consúltense: R. Foulché-Delbosc, La Penitencia de Amor, de P. M. de U., en Revue Hispanique (1902), t. IX, págs. 200-215; M. Menéndez y Pelayo Antología de poetas líricos, etc., t. VII, págs. ccliv-cclxxx; M. Menéndez y Pelayo, Orígenes de la novela, Nueva Bibl. de Aut. Esp., t. XIV, páginas clx-clxvii.
531. Año 1513. Andrés Bernáldez († 1513), cura de los Palacios, nació en la villa de Fuentes, de la encomienda mayor de León, á mediados del siglo xv; obtuvo el curato de los Palacios, cerca de Sevilla, en 1488, desempeñando el ministerio parroquial hasta 1513, en que falleció. En este tiempo se carteó y tuvo amistad con los personajes más de cuenta y singularmente con don Rodrigo Ponce de León, marqués de Cádiz. Nombróle su capellán el arzobispo de Sevilla, Diego Deza; pero no quiso aprovecharse de ello para medrar, quedándose en su parroquia. Albergó en su casa á Colón, vuelto de América. Su Historia de los reyes católicos don Fernando y doña Isabel es un relato fidedigno de los sucesos de su tiempo, como testigo de vista de los sujetos, de inestimable valor, y escrito en estilo llano, con naturalidad y lenguaje castizo. No hay obra donde mejor se vea y se sienta subir y crecer desde sus fundamentos la grandeza de España en aquella época, con la guerra de Granada, el descubrimiento de América y las guerras de Italia. Abraza desde don Enrique IV hasta el año de 1513, en que el autor murió.
532. Rodrigo Caro halló en los libros de bautismos de la villa de los Palacios escrito Andrés Bernáldez ó Bernal, al pie de las partidas. Cap. 131: "El cual (collar) yo vi e tuve en mis manos e por huespedes en mi casa al dicho señor Obispo e el Almirante (Colón) e al dicho señor don Diego". En la nota que Rodrigo Caro puso en el manuscrito de la historia de Bernáldez se lee: "Escribe esta historia como testigo de vista de los sujetos y conocimiento de muchas personas principales, como el gran don Rodrigo Ponce de León, marqués de Zahara, duque de Cádiz y don Cristóbal Colón, ambos fueron sus huéspedes, e escribe su habito y facciones y asi de otros señores. Tuvo ajustadas relaciones de todo lo que escribió de fuera del Reyno: muestrase entendido en la geografia y leccion de la antigua historia. Su lenguaje es el que corria entonces sin ninguna cultura, antes repite algunas cosas sobradamente, pero jamás falta á la verdad, que es el alma de la historia, y asi esta ha sido estimada de todos, porque en ella, demas de la sustancia de las cosas, refiere algunas muy particulares y que otros de aquel tiempo no escrivieron... El Licenciado Rodrigo Caro". Y después: "Este libro hice trasladar de uno que tenia el licenciado Rodrigo Caro escrito de su mano, que por su muerte fué á poder de don Juan de Santelizes, del Consejo Real de Castilla, e por muerte del susodicho de mano en mano á la de don Francisco Flores en quien oy para. Es la verdadera historia que escribió el cura de los Palacios, porque ademas de la fee que hace el estar escrita de mano de un hombre tan grande y firmado el prólogo de su nombre, yo he mostrado este traslado al doctor Ciruela, racionero de la santa Iglesia de Sevilla, que no tiene primero en todo género de buenas letras, y me ha dicho ser esta la verdadera historia y tener él otro traslado del mismo original donde yo saqué este". Imprimióse por primera vez en Granada, 1856, 2 vols., con introducción de Miguel Lafuente y Alcántara; después F. Gabriel y Ruiz de Apodaca, Soc. de Biblióf. Andal., 1870, 2 vols., Bibl. de Aut. Esp., t. LXX.
533. En 1513 Rodrigo de Reinosa publicó el Cancionero de nuestra Señora, Barcelona; Sevilla, 1612. Comienza un Razonamiento por coplas, en que se contrahace la Germania y fieros de los Rufianes y las mujeres del partido. Comienzan unas Coplas á los negros y negras. Aquí comienzan unas Coplas de las Comadres. Coplas contra las rameras. Gracioso razonamiento, en que se introducen dos Rufianes. Véase Gallardo, Biblioteca; "Es una pintura al fresco, viva y colorada, de las costumbres de aquel tiempo. Pocas poesías se leerán impresas en España más libres y licenciosas que estas coplas. Son además graciosísimas". Son notables por el habla de germanía, de que están plagadas. Véase además en Usoz, Cancionero de Burlas, págs. 237-241, y el Romancero general de Durán (285, 1252, 1845). También imitó á Enzina en lo pastoril y en la lírica popular religiosa. Es autor que pide particular estudio y edición.
534. Año 1513. Diego López de Cortegana, arcediano de Sevilla, publicó en 1513 Lucio Apuleyo del asno de oro, Sevilla; Zamora, 1536, 1539; Medina, 1543; Amberes, 1551; Alcalá, 1584; Madrid, 1601; Valladolid, 1601; Madrid, 1890. Tractado de la miseria de los cortesanos (de Pío II)... Tractado llamado el sueño de la fortuna (de Pío II)... Querella de la Paz (de Erasmo), Sevilla, 1520; Alcalá, 1529. Missale secundum usum almae Ecclesiae Hispalensis, Hispali, 1520. En 1516 editó la Crónica del Santo Rey don Fernando tercero, Sevilla; ibid., 1526; Salamanca, 1540; Medina, 1547; Sevilla, 1551; Valladolid, 1555; Medina, 1566, 1568; Sevilla, 1576, 1614, 1639; pero no hizo más que "emendar, o hablando mas cierto, renovar en la pronunciación de algunos vocablos antiguos, por que mejor los modernos los entiendan". Autor de notable lenguaje.
535. En 1513 el bachiller Juan Agüero de Trasmiera publicó Flores Romanas provadas de famosos y doctos varones compuestas para salud y reparo de los cuerpos humanos: e gentilezas e burlas de hombres de palaçio e de criança; trasladadas de lengua Italiana, Valencia y 1545.
En 1513 Pedro Seguí, presbítero de Tortosa, publicó Notulae sen Clasificatorium (de gramática), Barcelona.