150. Halló el Auto de los Reyes Magos, en 1785, en un códice de la Biblioteca toledana, Felipe Fernández Vallejo, Arzobispo de Santiago (1798-1800). Según Morel-Fatio, procede de uno de los oficios latinos utilizados en Limoges, Ruau, Nevers, Compiègne y Orleáns, y los oficios franco-latinos son interpretaciones de piadosas tradiciones orales y en parte amplificaciones del apócrifo Protevangelium Iacobi Minoris y de la Historia de Nativitate Mariae et de Infante Salvatoris (Ioannes Karl Thilo, Codex apocryphus Novi Testamenti, Lipsiae, 1833, págs. 254-261, 383-393). Carl Lange (Die lateinischen Osterfeien, München, 1887, págs. 2, 5, 24-25) ha examinado 224 oficios latinos pascuales, de los cuales 159 de Alemania, 25 de Francia, siete de Italia, tres de los Países Bajos, dos de España, y por cierto de los más antiguos del siglo xi, y uno de Inglaterra. Estos oficios latinos no debieron tardar en traducirse á las lenguas vulgares. En el Auto de los Reyes Magos se hallan los tres mismos versos de Virgilio (Eneida, VIII, 112-114) que en el texto del rito de Orleáns.

En nuestro Auto hállanse los nombres de los Reyes Magos, los cuales, según Hartmann, sólo les fueron atribuidos después del descubrimiento de sus restos en Milán, el año 1158, y se divulgaron después de la inserción de un pasaje apócrifo en la Historia Scholastica, de Pedro Comestor († 1179). El Auto se halla en el códice toledano, después de un comentario alegórico al primer capítulo de las Lamentaciones de Jeremías, atribuido á Gilberto el Universal, canónigo de Auxerre († 1134). Téngase, sin embargo, en cuenta, para señalar la fecha del Auto, que los nombres de los Reyes Magos se leen en el Poema del Cid, que es anterior y algo modificados en una crónica latina del siglo viii. Puede verse el texto latino de la catedral de Nevers en Romania, 1875, publicado por Leopoldo Delisle.

151. Auto de los Reyes Magos, ed. R. Menéndez Pidal, en Revista de Archivos, etc. (1900), t. IV, págs. 453-462; ed. G. Baist, Erlangen, 1879; ed. Κ. A. M. Hartmann, Ueber das altspanische Dreikönigsspiel, Bautzen, 1879; ed. V. E. Lidforss, en Jahrbuch für romanische und englische Literatur, Leipzig, 1871, t. XII, págs. 44-59; ed. J. Amador de los Ríos, Historia crítica de la literatura española, Madrid, 1863, t. III, págs. 658-660. Consúltese: A. Graf, Studii drammatici, Torino, 1878, págs. 249-325; K. Lange, Die lateinischen Osterfeiern, München, 1887; H. Anz, Die lateinischen Magierspiele, Leipzig, 1905; A. D'Ancona, Origini del teatro italiano, segunda ed., Torino, 1891; Μ. Cañete, Sobre el drama religioso antes y después de Lope de Vega (28 septiembre 1862), en Memorias de la Academia Española (1870), t. I, páginas 368-412.

152. Á fines del siglo xii un monje, probablemente de San Salvador de Oña, puso en romance, y en 37 versos alejandrinos, un trozo de la Rixa animi et corporis, con el título de la Disputa del Alma y el Cuerpo. Es un diálogo entre el alma y el cuerpo de un difunto recién enterrado, que se increpan mutuamente, achacándose la causa de los pecados de su vida.

153. Fué descubierto este trozo por Tomás Muñoz y Romero († 1867) al reverso de un pergamino del Archivo Histórico Nacional y publicólo Pedro José Pidal (1809-1865) en 1856. Cotéjese el comienzo con el Débat du corps et de l'âme:

Un sabado exient, domingo amanescient
Vi una grant vision en mio leito dormient.
..............................................................
Un samedi par nuit endormi dans mun lit
Et vi en mun dormant une vision grant.

En el siglo x fué vertida al inglés la misma obra latina.

154. Disputa del alma y el cuerpo. Ed. R. Menéndez Pidal, en Revista de Archivos, etc. (1900), t. IV, págs. 449-453; ed. J. Μ. Octavio de Toledo, en Zeitschrift für romanische Philologie (1878), t. II, páginas 60-62. Consúltese: G. Kleinert, Ueber den Streit zwischen Leib und Seele, Halle, a. S., 1880; M. Batchioukof, Débat de l'âme et du corps, en Romania (1891), t. XX, págs. 1-55 y 513-576.

NOTAS:

[14] Véase Epitoma Imperatorum. Anonyme de Cordoue. Chronique rimée des derniers rois de Tolède et de la conquête de l'Espagne par les Arabes. Editée et annotée par le P. Jules Tailhan, París, 1883 (con el título de Continuatio hispana a DCCLIV, ed. Theodor Mommsen, Monumenta Germaniae Historiae. Auctores antiquissime, t. XI, págs. 323-369). Además: Capitulationes penitentiarum de diversis criminibus, ed. J. Priebsch (Altspanische Glossen) en el Zeitschrift für romanische Philologie, 1895, t. XIX, págs. 1-40.