211. La Gran Conquista de Ultramar es una adaptación de la Historia rerum in partibus transmarinis gestarum, de Guillermo de Tyro († 1184) y, según Grousac, tiene por fundamento el Roman d'Eracle, versión francesa del libro de Guillermo de Tyro. Tiene trozos de la Chanson de Jérusalem y la Cansó d'Antiocha, refundición de un original perdido que compuso Gregorio Bechada, siendo la primera obra castellana que tiene cosas tomadas de la literatura provenzal.

En torno de la primera Cruzada se formó un ciclo épico cuyas ramas son la Canción de Antioquía, la de Jerusalén, los Cautivos, Helias y la Infancia de Godofredo de Bullón. Á la última pertenece la leyenda del Caballero del Cisne, supuesto antepasado del conquistador de Jerusalén, y que ocupa más de cien capítulos, desde el 47, en la Gran Conquista de Ultramar, y es lo más poético de esta obra. Es el Lohengrin, que en Alemania aparece en 1200.

212. La Gran Conquista de Ultramar. Ed. P. de Gayangos, Bibl. de Aut. Esp., t. XLIV. Consúltese: G. Paris, La Chanson d'Antische provençale et la Gran Conquista de Ultramar, en Romania (1888), t. XVII, págs. 513-541; (1890), t. XIX, págs. 562-591; (1893), t. XXII, págs. 345-363; J. F. D. Βlöte, Mainz in der Sage vom Schwanritter, en Zeitschrift für romanische Philologie (1903), t. XXXVII, págs. 1-24; Emeterio Mazorriaga, La leyenda del Cavallero del Çisne, transcripción anotada del códice de la Biblioteca Nacional, 2454, Madrid, 1914; A. Bonilla, Las Leyendas de Wagner en España, Madrid, 1913.

213. Á fines del siglo xiii parece compuso la Historia del Cauallero de Dios que auia por nombre Cifar, probablemente un eclesiástico toledano, conocedor de las novelas bretonas, de los lais de María de Francia y de los poemas de Chrétien de Troyes. Es una novela caballeresca con mezcla de picaresca, por sus dos personajes, pues el ribaldo es un verdadero pícaro escudero, un Sancho Panza, y Roboan un caballero andante. Es, pues, el primer ensayo de entrambas clases de novelas, tan españolas y tan divinamente cifradas en el Quijote. Pudo leerlo Cervantes, por haberse impreso en Sevilla, 1512. Sin embargo, está tan cargada de cuentos, apólogos, sentencias y moralidades, que todavía pertenece, en parte, al género didáctico hasta entonces cultivado. Es, pues, obra de transición en la que se mezclan lo caballeresco, lo didáctico y lo hagiográfico.

214. Historia del Cavallero Cifar. Ed. H. Michelant, Tübingen, 1872 (Bibl. des litt. Vereins in Stuttgart, t. CXII). Consúltese: C. P. Wagner, The sources of El Cavallero Cifar, en Revue hispanique (1903), t. X, págs. 4-104; M. Pelayo, Oríg. de la novela, página clxxxvii.

215. Año 1275.—Raimundo Lull ó Lulio (1235-1315) nació en Palma de Mallorca, pasó livianamente en amoríos y devaneos su mocedad, á pesar del cargo de senescal que tenía en la corte del Rey de Mallorca y del matrimonio que por orden de éste contrajo. Sólo se convirtió, según la tradición, al penetrar á caballo por la iglesia de Santa Eulalia, durante los oficios, tras la hermosa genovesa Ambrosia del Castello, cuando le descubrió ella su seno devorado por un cáncer. Abandonó casa, mujer é hijos y dióse á penitencias y estudios. Tuvo desde entonces tres intentos: la cruzada á Tierra Santa, la predicación del Evangelio á judíos y musulmanes y hallar un método ó ciencia nueva con que demostrar racionalmente las verdades de la religión á sus opugnadores. Para ello aprendió el árabe, y en el monte Randa imaginó el Arte universal; logró de don Jaime II de Mallorca, en 1275, la creación de un colegio de lenguas orientales en Miramar, para que los religiosos Menores saliesen de él dispuestos á convertir á los sarracenos, fundación que aprobó Juan XXI el año primero de su pontificado. Él mismo describe en Blanquerna la vida de soledad y contemplación que hacía en Miramar y en Randa; pero luego parte para Roma para impetrar de Nicolás III la misión de tres franciscanos á Tartaria y el permiso de irse él mismo á predicar á los mahometanos, y peregrinó por Siria, Palestina, Egipto, Etiopía, Mauritania. Vuelto á Europa enseñó en Montpellier su Arte, y logró de Honorio IV la creación de otra escuela de lenguas orientales en Roma; estuvo dos años en la Universidad de París aprendiendo gramática y enseñando filosofía; instó á Nicolás IV para que predicase la cruzada; fué á Túnez, donde predicó, salvándose por milagro; acudió á Bonifacio VIII con nuevos proyectos de cruzada, y predicó en Chipre, Armenia, Rodas y Malta. Nuevos viajes á Italia y Provenza; más proyectos de cruzadas oídos con desdén por el Rey de Aragón y Clemente V; otra misión á África, donde vuelve por milagro á salvarse. En 1309 la Universidad de París le autorizó para enseñar su doctrina contra los averroístas, y en 1311 se presentó al Concilio de Viena con muchos proyectos. Fué otra vez á Bugia en 1314, y allí logró la palma del martirio, siendo apedreado.

Filósofo famoso, poeta y novelista insigne, teólogo, místico, controversista y apóstol de la fe. Escribió en su lengua nativa y en latín, sobresaliendo literariamente por sus novelas filosóficas Blanquerna (1283) y el Libre apellat Felix de las maravelles del mon (1286); son también notables el Libro del Gentil y de los tres sabios, escrito primero en árabe por Lulio mismo, luego en su lengua, Libre del Gentil e los tres Savis; y el Libre del Orde de Cauayleria.

Tuvo controversias con moros y judíos sobre teodicea racional: Libro del Gentil y de los tres sabios. Liber contradictionis inter Raymundum et Averroistam. Disputatio Raymundi Lulli et Homarii Sarraceni. Obras ascéticas como Libro de las Contemplaciones. Blanquerna. Libro del amigo y del amado. Philosophia Amoris. Liber Proverbiorum, etc., etc., sin contar las poesías en lengua vulgar. Obras filosóficas: Ars Generalis. Ars brevis. Ars inventiva veritatis. Ars Magna, Generalis et ultima. Tabula generalis ad omnes scientias applicabilis. Liber de ascensu et descensu intellectus. Liber de lumine. Ars voluntatis. Ars Amativa boni. Logica Parva. Logica Nova. Liber lamentationis duodecim principiorum philosophiae contra Averroistas. Liber de principiis philosophiae. Liber de anima rationali. Metaphysica Nova. Liber de ente reali et rationis. Liber de homine. Liber de contemplatione. Arbor Scientiae. Tractatus de articulis fidei. De Deo ignoto et de mundo ignoto. Disputatio Raymundi et Averroistae. Liber disputationis intellectus et fidei. Liber de convenientia quam habent Fides et intellectus in obiecto. Ars theologiae et philosophiae mysticae contra Averroem. De ente simpliciter per se, contra errores Averrois. Liber de reprobatione errorum Averrois. Liber quaestionum super quatuor libros Sententiarum. Quaestiones Magistri Thomae Attrebatensis solutae secundum artem, etc. Las primeras cátedras lulianas en Barcelona y Palma se abrieron en 1478 y 1481. Los primeros maestros oficiales del lulismo: Juan Llobet (De Logica et Metaphysica), Pedro Dagui (Janua Artis. Tractatus formalitatum. Metaphysica), Jaime Gener (Januarius. Ingressus rerum intelligibilium Raymundi Lulli. Ars Metaphysica Naturalis, etc.). De Derecho: Ars Principiorum Iuris. Ars de Iure. Ars utriusque iuris. Sobre literatura escribió Retórica. De ciencias: Tractatus de Astronomia. Ars Astrologiae. Liber de planetis. Geometria Nova. Geometria Magna. Liber de circulis. Ars Arithmetica. Ars navigandi (véase M. Pelayo, Ciencia españ., t. I, pág. 105, 3.ª ed.). Seudo lulianos son: De secretis naturae seu de Quinta Essentia. Epistola accurtationis lapidis Philosophorum. Testamentum Novissimum. Cantilena Raymundi Lulli. Elucidatio Testamenti R. L. Lux Mercuriorum R. L. Maioricensis. Liber Mercuriorum. Experimenta R. L... in quibus verae philosophiae chymicae operationes clarissime traduntur. Liber artis compendiosae quem Vademecum nuncupavit. Compendium animae transmutationis artis metallorum. Apertorium. Ars intellectiva super lapidem philosophorum. Practica Ray. Lulli. Magia Naturalis. Tertia distinctio quintae essentiae. Lucidarium totius Testamenti. Liber naturae et Lumen nostre lapidis. Investigatio secreti occulti. Estos tratados de alquimia se le atribuían antes; pero son apócrifos, aunque, de todos modos, como de autores españoles de los siglos xiv, xv y xvi merecen recordarse. Raymundo Lulio no se dió nunca á la alquimia, y así tampoco se le atribuyen más que, falsamente, no pocas invenciones de esta arte. Sobre estos tratados y otros de alquimia, véase José Ramón de Luanco, La Alquimia en España, Crónica Científica, de Barcelona. De Medicina: Liber de principiis Medicinae. Ars compendiaria Medicinae. Liber de regiminibus sanitatis et infirmitatis. El Libro Felix.

216. Año 1285.—Arnaldo de Vilanova (1240-1311) nació en uno de los pueblos llamados Vilanova, de tierras de Lérida, fué "de terruño ignoble y oscuro", "nada por su origen", había aprendido teología con los dominicos de Montpellier; hebreo, con Raymundo Martí. Sabía el árabe, y de sus maestros en Medicina cita á Juan Casamida y Pedro de Musadi, y fué acaso el más eminente en esta facultad de entre los cristianos de la Edad Media. Se dió á la alquimia, aunque más adelante quemó sus escritos de esta arte. Fué corto de vista, de ingenio vivo, agudo y pronto y no releía sus obras. Llevóle su fama á la corte de don Pedro iii de Aragón, el cual, en 1285, "por los muchos servicios que había recibido y esperaba recibir de su amado Físico", le regaló el castillo de Ollers, cerca de Tarragona, y el mismo año le tomó por testigo de su último codicilo. Don Jaime ii también le protegió, y no menos su hermano don Fadrique ó Federico, rey de Sicilia, y le llenaron de mercedes. En 1302 don Jaime cedió "á su venerable y amado consejero" la gabela de la sal de Burriana y plena licencia para donar ó legar "á iglesias y lugares religiosos" las casas, censos, honores y posesiones que tenía en el reino de Valencia. En 1299 fué de embajador á Francia, llamándole don Jaime "su consejero y familiar", "físico, canciller y familiar nuestro". Redactó para el reino de Sicilia, por encargo de Federico, unas Constituciones, autorizadas en 1310 por el Rey como leyes. Murió antes de 1312. En 1316 fueron condenadas algunas proposiciones teológicas suyas. Sus obras se publicaron en Lyon, 1504; París, 1509; Venecia, 1514; Lyon, 1520, 1532; Basilea, 1585. Escribió con sentido herético el Comentario del Apocalipsis, el De adventu Antichristi, etc. Son en la de Basilea: En el tomo I, de medicina: Speculum introductionum medicinalium. Aphorismi. De parte operativa. De humido radicali. De conceptione. De simplicibus. Antidotarium. De phlebotomia. De dotibus theriacalibus. Liber aphorismorum. De vinis. De aquis medicinalibus. De conferentibus et nocentibus principalibus membris nostri corporis. De ligaturis. Expositiones visionum quae fiunt in somnis. De regimine sanitatis. Regimen sanitatis. De regimine castra sequentium. De conservanda iuventute et retardanda senectute. De bonitate memoriae. De coitu. Considerationes operis medicinae. Medicationis parabolae. Tabulae quae medicum informant. Breviarium practicae. Practica summaria. De cautelis medicorum. De modo praeparandi cibos et potus infirmorum. Compendium regimenti acutorum. Regulae generales de febribus. Regimen sive consilium quartanae. Consilium sive curatio febris hecticae. Consilium sive regimen podagrae. De sterilitate. De signis leprosorum. De amore heroico. Remedia contra maleficia. De venenis. De arte cognoscendi venena. Contra calculum. Regimen... contra catharrum. De tremore cordis. De epilepsia. De esu carnium. Recepta electuari mirabilis. De ornatu mulierum. De decoratione. Commentum super regimen Salernitanum, etc. En el tomo II. de química: Thesaurus thesaurorum. Novum lumen. Sigilla duodecim pro totidem coelestibus signis. Magisterium et gaudium. Epistola super Alchimiam. Capitula Astrologiae. Flos florum. Atribúyensele otras varias obras, que pueden verse en Nicolás Antonio.

217. En el siglo xiii San Antonio de Padua interpretó místicamente y manifestó las concordancias morales de la Sagrada Escritura. El neófito Fray Pablo Christiá tuvo controversias con Rabí Moseh Najman, de Gerona, y otros doctores judíos en tiempo de don Jaime el Conquistador. Se hicieron en este siglo las primeras traducciones castellana y catalana de la Biblia. Fray Poncio Carbonell escribió una inmensa Catena ó colección de sentencias de expositores sagrados. El converso Alfonso de Valladolid (Rabí Abner de Burgos) empleó por primera vez en las controversias bíblicas el castellano, escribiendo el Monstrador de Justicia, el Libro de las tres gracias y el de las Batallas de Dios. Fray Ramón de la Puente, dominico, natural de Fraga, obispo de Valencia desde 1283, escribió De sacramentis. Fray Miguel de Fraga, dominico, De donationibus factis coenobio Praedicatorum Valentiae. En Teología fueron célebres, además del Pugio fidei, el Planeta, obra enciclopédica de Diego de Campos.