153. M. Pelayo, Heterod., t. II, pág. 693: "El Brocense (Francisco Sánchez). Aquí la cuestión varía de especie. Tenemos, afortunadamente, el proceso (vid. Documentos inéditos, t. II), que no llegó á sentenciarse por muerte del procesado. Nadie admira más que yo al Brocense: le tengo por padre de la gramática general y de la filosofía del lenguaje. Como humanista es para mí hombre divino, como lo era para Gaspar Scioppio. Pero no vaya á creer el cándido lector que le llevó á las audiencias inquisitoriales su saber filológico, ni el haber escudriñado las causas de la lengua latina, sino su incurable manía de meterse á teólogo y de mortificar á sus compañeros, los teólogos de la Universidad, con pesadas zumbas, que les herían en lo vivo. Atrájole, además, no pocas enemistades su fervor antiaristotélico y ramista, manifiesto sobre todo en el tratado de Los errores de Porfirio. Era hombre de espíritu vivo, arrojado é independiente, enemigo de la autoridad y de la tradición, hasta el punto de declarar en una ocasión solemne que sólo "captivaba su entendimiento en las cosas que son de fe", y que tenía por cosa mala el creer á los maestros, si con evidencia matemática no probaban lo que decían. Entre los cargos acumulados contra el Brocense hay infinitas puerilidades de estudiantes ociosos ó mal inclinados; hay verdaderos atrevimientos y caprichos del maestro, y en el fondo de todo, una rivalidad filosófica y una cuestión de escuela. Yo creo que la Inquisición, que con tanta benignidad le había tratado siempre, hubiera acabado por absolverle, recomendándole más cautela y recato en hablar. Lo cierto es que sus libros no se pusieron en el Índice, ni había motivo, puesto que Francisco Sánchez, aunque poco amigo de la escolástica y acérrimo odiador de la barbarie literaria y algo erasmista en sus aficiones, limitó siempre sus audacias á materias opinables, y fué buen católico é hijo sumiso de la Iglesia". Alabóle Cervantes en el Canto de Calíope: "Aunque el ingenio y la elegancia vuestra, | Francísco Sánchez, se me concediera, | por torpe me juzgara y poco diestra | si á querer alabaros me pusiera. | Lengua del cielo única y maestra | tiene de ser la que por la carrera | de vuestras alabanças se dilate, | que hazerlo humana lengua es disparate".
Francisco Sánchez de las Brozas, Opera omnia una cum eiusdem scriptoris vita, ed. Gregorio Mayáns, Genevae, Tournes, 1766, en 4 vols.; Minerva, ed. Bauer, Lipsiae, 1793-1801. Consúltense: Colección de documentos inéditos para la historia de España (1843), t. II. Gómez Cortina, Catalogus librorum... qui in aedibus suis exstant, Madrid, 1859, t. V, págs. 669-804. Pedro Urbano González de la Calle, Oración inaugural del curso académico de 1912 á 1913, Madrid, 1912. Marqués de Morante, Biografía del M. Fr. Sánchez el Brocense, con algunas poesías suyas inéditas, Madrid, 1859.
154. Año 1549. Mosén Pedro Vallés, sacerdote, natural de Sariñena, en Aragón, maestro en Artes, publicó el Libro de refranes, Copilado por el orden del A. B. C. En el qual se contienen. Quatro mil y trezientos refranes. El más copioso que hasta oy ha salido, Zaragoza, 1549. Los 555 primeros los comentó eruditamente con infinidad de refranes de otras lenguas en castellano y alemán Joseph Haller: Altspanische Sprichwörter und sprichwörtliche Redensarten, Regensburg, 1883. Historia del fortissimo y prudentissimo capitán don Hernando de Ávalos, Marqués de Pescara, con los hechos memorables de otros siete excelentiíssimos capitanes del Emperador don Carlos V... Prospero Colona, el Duque de Borbon, Don Carlos Lanoy, Don Hugo de Moncada, Philiberto principe de Orange, Antonio de Leyva, el Marqués del Guasto, Zaragoza, 1555; Valladolid, 1555; Zaragoza, 1557; Amberes, 1558; Sevilla, 1562; Zaragoza, 1562; Amberes, 1570. Breve y compendiosa Adición hecha por el maestro Vallés á la Crónica de los católicos y esclarecidos Reyes don Hernando y doña Isabel de felice memoria, que fué por Hernando del Pulgar recopilada, y compuesta en latín por el maestro Antonio de Nebrissa, y ahora en romance traducida por su nieto (Ms. en Gallardo), Zaragoza, 1567, 1576. En el Trilogio, de fray Domingo del Pico, Zaragoza, 1549, hay una composición latina de Vallés.
155. Año 1549. Fray Juan Bermudo, franciscano, natural de Écija, publicó Comiença el libro primero de la declaración de instrumentos, Osuna, 1549; Granada, 1555. Comiença el arte Tripharia, Osuna, 1550; reproducida modernamente.—Cancionero espiritual... por un religioso de la orden del bienav. Sant Hieronymo..., Valladolid, 1549 (Gayangos en Ticknor, Adic., t. III, pág. 519).—Fray Andrés Flores, dominico de Torrijos, publicó Diálogo de la Doctrina Christiana, con Devocionario, Arte para bien leer y escribir, Suma de toda la Escritura en verso mayor y Catálogo de todos los Pontífices y Emperadores, Toledo, 1549.—La Historia belli sacri principibus christianis in Palaestina et in Oriente gesti, por Guillermo, arzobispo de Tiro, en el siglo xi, Basilea, 1549, es uno de los libros más famosos de su tiempo.—Pedro Ximeno, palentino, publicó Diálogos de Anatomía, 1549.—Diego Losa publicó Arte de pelear contra los Turcos, Medina, 1549.—Fray Francisco Ortiz († 1544), franciscano, oriundo de Valladolid, que escribía en Torrelaguna, escribió De Ornatu Animae, Alcalá, 1549. Homiliarum super noveni versus Psalmi 14 per totam quadragesimam, Alcalá, 1549. Instrucción de la vida cristiana (ms. Bibl. Real, en tiempo de fray Juan de San Antonio). Epístolas familiares... algunas otras obras del mesmo padre, obra póstuma, Zaragoza, 1552; Alcalá, 1552.—El licenciado Diego Pérez, de Salamanca, publicó Pragmáticas y Leyes hechas y recopiladas por mandado de los... Cathólicos... don Fernando y... doña Ysabel... las Leyes de Madrid y las de Aranzeles y... de los paños y lanas y Capítulos de Corregidores y leyes de Toro y leyes de Hermandades... con las leyes y pragmáticas... del Emperador don Carlos, Medina, 1549; Salamanca, 1576.—Fray Domingo del Pico, de Sariñena, publicó Trilogium... conciones, Zaragoza, 1549.—El licenciado Martín de Reina, vecino de Aranda, publicó Dechado de la vida humana, moralmente sacado del fuego del ajedrez, Valladolid, 1549; Salamanca, 1549.—Relación de las fiestas que doña María ha hecho al Príncipe en Flandes, Medina, 1549.—Pedro Rhua. Cartas de Rhua, lector en Soria, sobre las obras del R. Sr. Obispo de Mondoñedo, dirigidas al mesmo, Burgos, 1549. Pedro Rhua, Cartas censorias, y prudente crítica, sobre las epístolas, y obras historiales de Antonio de Guevara, etc., ed. P. I. Montero, Madrid, 1736; Bibl. de Aut. Esp., t. XIII.
156. Año 1550. El Códice de los autos viejos de la Bibl. Nacional de Madrid, como suelen llamarlo algunos (M. 273), proviene de don Antonio Porcel, á quien para la Biblioteca se lo compró su director, don Eugenio de Tapia, en 1844; ha sido impreso por Léo Rouanet, Colección de Autos, Farsas y Coloquios del siglo xvi, Madrid, 1901, 4 vols. Contiene 96 piezas en unos 50.000 versos; la más corta, de 178; la más larga, de 1.186. Tres (34, 49, 59) en prosa. Las hay de asunto bíblico, de leyendas ó vidas de santos, ambas llamadas autos, y alegóricas ó farsas. Auto llamaron á fines del siglo xvi y comienzos del xvii á los dramas históricos, bíblicos ó legendarios; esto es, de hechos que se encerraban en un solo acto. Después se distinguieron los autos sacramentales, los del Corpus y los del Nacimiento. El auto fué el origen de la comedia divina, que después nació, en varias jornadas. Hay además dos coloquios y el Entremés de las esteras. La mayor parte comienzan por la loa ó el argumento, en prosa ó en verso, que nada tienen que ver con el introito de Torres Naharro y Sánchez de Badajoz, pues sólo tratan del asunto de la representación. Córtase por lo menos una vez, con una canción, y acaba la pieza con un villancico ó un salmo. Faltan en todas las piezas el movimiento, intriga y resortes dramáticos. El diálogo reproduce bastante fielmente el texto bíblico; pero los personajes son españoles en todo, y populares. La quintilla es la más usada, aunque también hay sextillas ó redondillas de seis versos, romances, redondillas comunes, coplas de pie quebrado, redondillas de ocho versos (abbaacca), octavas de arte mayor, etc. En el ms. sólo parece la fecha del 28 de marzo de 1578, debajo de la licencia del auto 60; pero la escritura pudiera ser posterior á la colección. El auto 59, de Naval y Abigail, es el de Lope de Rueda, hecho en 1559; el Colloquio de Fenisa se hizo antes, pues Moratín reconoce una edición de 1540. Pudiera, pues, fijarse la fecha de la mayor parte de las piezas entre 1550 y 1575, aunque haya algunas más viejas. Sólo conocemos tres nombres de autores de ellas: el maestro Ferruz, que firma el auto 41, de Caín y Abel; Alonso de Torres, á quien Cañete atribuye el auto 29 del martirio de S. Justo y Pástor, y el citado Lope de Rueda. Hay dos copias: una en la Nacional (Ms. 306), Autos, farsas y otras obras dramáticas del siglo xvi; otra en la bibl. de M. Pelayo, y es la mejor. Rouanet, Autos..., Introd.: "Si le drame religieux espagnol est allé se perfectionnant pendant l'espace de cinq siècles il conserva toujours sa structure et son caractère essentiels... Les pièces qu'il contient établissent une transition toute naturelle entre celles de Pedro de Altamira, López Rangel, Bartolomé Aparicio, Fernando Díaz, etc., et celles de Valdivielso et de Lope de Vega, pour aboutir á Calderon, que porta á l'apogée ce genre de spectacle".
157. Año 1550. Gonzalo Pérez, de Monreal, aragonés de origen, secretario de Carlos V y de Felipe II, antes de serlo su hijo Antonio Pérez, publicó, en verso, La Odisea de Homero, Salamanca, 1550; Venecia, 1553; Amberes, 1556; Venecia, 1562.
Martín de Santander publicó, en 1550, la Comedia llamada Rosabella (Gallardo, núm. 4495); es de la escuela de La Celestina, junto con la de Naharro. Un ejemplar se vendió en Roma, en 1884.
Célebre libro es la Primera parte de la Silva de varios romances, Zaragoza, 1550; Barcelona, 1550, 1557, 1578 (dos ed.), 1582, 1587. Segunda parte, Zaragoza, 1550, 1552. Tercera parte, Zaragoza, 1551. No se confunda esta Silva anónima con la de Juan de Mendaño. Además Sylva de varios romances. Agora de nuevo recopilados los mejores Romances de los tres libros de la Sylva y añadidos los de la Liga, Barcelona, 1675, 1696.
Don Jerónimo Jiménez de Urrea, natural de Epila, en Aragón, del linaje de los Condes de Aranda, hijo natural del Vizconde de Viota, fué poeta á la vez que guerrero. Publicó Orlando Furioso, traducido del Ariosto, en octavas, Lyon, 1550, 1556; Medina, 1572; Bilbao, 1583; Toledo, 1583, 1586; Salamanca, 1587; Toledo, 1588. Discurso de la vida humana y aventuras del Cavallero determinado de Micer Oliver de la Marca, Cavallero Borgoñón, en tercetos; Amberes, 1555; Medina, 1555; Barcelona, 1566. Diálogo de la verdadera honra militar, que trata cómo se ha de conformar la honra con la conciencia, Venecia, 1566; Madrid, 1575; Zaragoza, 1642, 1661. Desafío del Emperador y Rey Francisco y Juicios dél según el duelo, Venecia. Carlos victorioso, en verso suelto (ms.). D. Clarissel de las Flores, 3 partes, Sevilla, 1879, en Biblióf. Andal. Las partes 2.ª y 3.ª, ms. en la Universidad de Zaragoza. Véase Borao, Noticia de D. Jer. Jim. de Urrea y de su novela caballeresca inédita D. Clarisel de las Flores, Zaragoza, 1866.
158. Año 1550. Melchor Cano (1509-1560) nació en Tarancón, entró dominico en Salamanca (1523), estudió con Francisco de Vitoria y, ordenado (1531), pasó á Valladolid; en 1536 fué nombrado lector en Teología y obtuvo el grado de bachiller; en 1542, en Roma, el de maestro de Teología; el año siguiente obtuvo la cátedra de prima de Teología en Alcalá, y en 1546, la de Francisco de Vitoria, en Salamanca; la cual desempeñó hasta 1552. En 1551 fué enviado por Carlos V al Concilio de Trento con Domingo de Soto. Preconizado en 1552 obispo de Canarias, renunció y retiróse á Piedrahita. En 1553 volvió como rector al Colegio de San Gregorio, de Valladolid; en 1557 fué elegido prior del de San Esteban, de Salamanca, y luego provincial. Murió en Toledo. De carácter franco, recio y valiente, no vió con buenos ojos el modo de ser contrario de la Compañía de Jesús. Su obra más famosa, reformando el estudio de la Teología, fué De Locis Theologicis libri XII, Salamanca, 1563, editada por el arzobispo de Sevilla, Valdés, á quien la dejó Cano en legado para publicarla; Venecia, 1567; Lovaina, 1569; Colonia, 1574, 1585, hasta 30 ediciones, 9 españolas; la mejor, la de Serry, Padua, 1714. "In quibus (libris) non modo vera refellendi universos Christianae religionis hostes, confirmandique sacra dogmata ratio ac usus exacte ostenditur, verum etiam omnia fere quae hodie in controversia habentur, luculentissime examinantur". Obra maravillosa para este intento y no menos por la elegante latinidad que con ella quiso introducir en la Teología. Relectio de Poenitentia (1548), Alcalá, 1558, 1563. Relectio de Sacramentis, Alcalá, 1558, 1563; Milán, 1580. Iudicium de Secta Iesuitarum (según el seudónimo Alonso de Vargas, en Relatione ad Reges et Principes Christianos, cap. VII). Adversus Statutum Ecclesiae Toletanae. Annotationes in 2am 2ae S. Thomae, Ms., con otros, en Salamanca. Tratado de la victoria de sí mismo, Valladolid, 1550, del italiano; Toledo, 1551, 1553: en una edición reciente se dice ser éste Cano, sobrino del célebre teólogo del mismo nombre. Fermín Caballero publicó de él 6 pequeños escritos, 21 cartas y otros 55 documentos (Conquenses ilustres).