Fraile. Ya cualquier necio se atreve.
Vill. Pues andando
tan cansado y trabajando,
echarse ha sus vezes ciertas.
Preg. Y aun también de quando en quando
podrá descansar, hallando
sus devotas á las puertas.
Fraile. Dexaos de aquesas rehiertas;
dad por Dios.
Preg. Mas mejor haríades vos
convidarnos á beber.
Vill. Aqueso sí, juro á ños
que cierto para los dos
harto poco es menester.
Fraile. Yo no tengo tal poder
para dar.
Vill. ¿Pues sólo para tomar
avés de tener licencia?
Preg. ¡Y también para colar
y comadres visitar
y oirlas de penitencia!
Y así prosigue, corriendo el fraile con ellos su juerguecita y diciendo: