Modificaciones de la ley del valor en su aplicación internacional.

Existe en cada país cierta intensidad ordinaria, en defecto de la cual un producto consume más tiempo de trabajo del socialmente necesario; pero, cualquiera que sea el tiempo que haya consumido, en el mercado nacional solo se encuentra el valor correspondiente al tiempo socialmente necesario para su producción. El valor no se regula más que por la duración de este tiempo, y semejante regla solo se modifica cuando el trabajo alcanza un grado de intensidad superior a la intensidad ordinaria nacional.

No ocurre lo propio en el mercado universal, donde se encuentran los productos de los diversos países. La intensidad ordinaria del trabajo nacional no es la misma en todos ellos. Mayor aquí, menor allá, sus diversos grados nacionales forman una escala que tiene por medida el grado de intensidad media internacional que su comparación proporciona. En comparación con el trabajo nacional más intenso, el trabajo nacional menos intenso crea, en el mismo tiempo, menos valor, que se traduce en menos dinero.

Otra modificación más profunda de la ley del valor en su aplicación al mercado universal consiste en que el trabajo nacional más productivo se considera en ese mercado como trabajo más intenso, es decir, como trabajo que produce, no solo mayor cantidad de productos, sino mayor cantidad de valor, siempre que la nación más productiva no se vea obligada por la competencia a rebajar el precio de venta de sus mercancías al nivel de su valor real.

Si la producción capitalista está más desarrollada en un país, el trabajo nacional alcanza en él, por consecuencia, una productividad y una intensidad ordinarias más acentuadas que la productividad y la intensidad medias internacionales, y la cantidad de valor producida en el mismo tiempo es allí más elevada y se expresa por una cantidad mayor de dinero, el cual vale relativamente menos en ese país que en otro en que la producción capitalista está menos desarrollada.

Salario aparente y salario real.

Resulta de este último hecho que el salario nominal, la expresión de la fuerza de trabajo en dinero, será, por término medio, más elevado en el primer país que en el segundo, lo cual no quiere decir que suceda lo mismo precisamente con el salario real, es decir, con la cantidad de subsistencias puestas a disposición del trabajador.

Aparte de esta diferencia en el valor del dinero con relación a las mercancías, se verá con frecuencia que, si el salario cotidiano, semanal, etc., es más elevado en una nación, el precio proporcional del trabajo, es decir, su precio comparado con la supervalía o con el valor del producto, es en ella menos elevado.

Mientras que el precio aparente del trabajo es por lo general más bajo en los países pobres, donde ordinariamente los artículos alimenticios están más baratos, el precio real, o sea el que cuesta al capitalista una cantidad dada de trabajo ejecutado, el precio real es en ellos, en casi todos los casos, más elevado que en los países ricos.

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