El salario a jornal supone, con raras excepciones, la igualdad de remuneración para los obreros encargados de una misma tarea. El salario a destajo, en el cual el precio del tiempo de trabajo se mide por una cantidad determinada de producto, varía naturalmente según lo que la cantidad de producto suministrada en un tiempo dado exceda del mínimum establecido. La diferencia de habilidad, de fuerza, de energía, de perseverancia entre los trabajadores individuales, ocasionan en esta forma de salario grandes diferencias en sus ganancias respectivas.

Por lo demás, esto no altera lo más mínimo la relación general existente entre el capital y el salario del trabajador. En primer lugar, esas diferencias individuales se nivelan en el conjunto del taller. En segundo lugar, la proporción entre el salario y la supervalía no está modificada en este segundo sistema de salario, pues al salario individual de cada obrero corresponde la masa de supervalía suministrada por él. El salario a destajo tiende por esto mismo a desarrollar, por una parte, el espíritu de independencia y de autonomía en los trabajadores, y, por otra, la competencia que se hacen entre ellos. Síguese de aquí una elevación de los salarios individuales sobre su nivel general, acompañada de un descenso de este mismo nivel.

Por último, el salario a destajo permite al patrono aplicar el sistema ya indicado de no ocupar regularmente al obrero durante la jornada o durante la semana.

Todo esto demuestra que el salario a destajo es la forma de salario más conveniente al sistema de producción capitalista.

CAPÍTULO XXII

DIFERENCIA EN EL TIPO DE LOS SALARIOS NACIONALES

Cómo pueden compararse los diferentes tipos nacionales del salario. — Modificaciones de la ley del valor en su aplicación internacional. — Salario aparente y salario real.

Cómo pueden compararse los diferentes tipos nacionales del salario.

Para comparar el tipo del salario entre diferentes naciones, es preciso ante todo tener en cuenta las circunstancias de que depende en cada una de ellas el valor de la fuerza de trabajo, tales como la cantidad de las necesidades ordinarias, el precio de las subsistencias, el número medio de individuos de las familias obreras, los gastos de educación del trabajador, el papel que desempeña el trabajo de las mujeres y de los niños, y, en fin, la productividad, la duración y la intensidad del trabajo.

Conociendo la duración cotidiana del trabajo y el salario de la jornada en cada país, se hallará para cada uno el precio de la hora de trabajo en los mismos ramos de industria; en cuyo caso podrán compararse los tipos nacionales del salario a jornal. Después será necesario reducir el salario a jornal a salario a destajo, único que indica los diferentes grados de intensidad y de productividad del trabajo.