D. Diego.—Como oficial de honor.

D. Carlos.—Así lo prometo.

D. Diego.—Adios, Carlos. (Abrazándose.)

D. Carlos (aparte, al irse por la puerta del foro).—¡Y la dejo!... ¡Y la pierdo para siempre!

ESCENA XIII.

DON DIEGO.

D. Diego.—Demasiado bien se ha compuesto... Luégo lo sabrá, enhorabuena... Pero no es lo mismo escribírselo, que... Después de hecho, no importa nada... ¡Pero siempre aquel respeto al tío!... Como una malva es.

(Se enjuga las lágrimas, toma la luz, y se va á su cuarto. El teatro queda solo y oscuro por un breve espacio.)

ESCENA XIV.

DOÑA FRANCISCA, RITA.