Leandro.—Pero si yo no entiendo palabra de esa facultad.

Bartolo.—No le dé á usted cuidado, que lo mismo me sucede á mí. Tanta medicina sé yo como un perro de aguas.

Leandro.—¿Conque no es usted médico?

Bartolo.—No por cierto. Ellos me han examinado de un modo particular; pero con examen y todo, la verdad es que no soy lo que dicen. Ahora lo que importa es que usted esté por ahí inmediato, que yo le llamaré á su tiempo.

Leandro.—Bien está, y espero que usted...

(Vase por la puerta de la derecha.)

Bartolo.—Vaya usted con Dios.

ESCENA III.

ANDREA (sale por la izquierda), BARTOLO, LUCAS.

Andrea.—Señor médico, me parece que la enferma le quiere dejar á usted desairado, porque...