D. Antonio.—Pues ¿qué debe hacer?
D. Pedro.—Tomar café.
D. Antonio.—¡Viva! Pero hablando de otra cosa, ¿qué plan tiene usted para esta tarde?
D. Pedro.—Á la comedia.
D. Antonio.—¿Supongo que irá usted á ver la pieza nueva?
D. Pedro.—Qué ¿han mudado? Ya no voy.
D. Antonio.—Pero, ¿por qué? Vea usted sus rarezas.
(Pipí sale por la puerta del foro con salvilla, copas y frasquillos, que dejará sobre el mostrador.)
D. Pedro.—¿Y usted me pregunta por qué? ¿Hay más que ver la lista de las comedias nuevas que se representan cada año, para inferir los motivos que tendré de no ver la de esta tarde?
D. Eleuterio.—¡Hola! Parece que hablan de mi función.