No señor, porque usted me quiere mucho, me llena de beneficios, y yo le pago mal.
D. Die.
No se hable ya de lo pasado... A Dios...
D. Car.
¿Queda usted enojado conmigo?
D. Die.
No, no por cierto... Me disgusté bastante, pero ya se acabó... No me des que sentir. (Poniéndole ambas manos sobre los hombros.) Portarse como hombre de bien.
D. Car.
No lo dude usted.
D. Die.