Rita.

Pero si D. Diego la ve á usted de esa manera...

D.ª Fca.

Si todo se ha perdido ya, ¿qué puedo temer?... ¿Y piensas tú que tengo alientos para levantarme?... Que vengan, nada importa.

ESCENA VII.

D. DIEGO, SIMON, DOÑA FRANCISCA, RITA.

Simon.

Voy enterado, no es menester mas.

D. Die.

Mira, y haz que ensillen inmediatamente al Moro, mientras tú vas allá. Si han salido vuelves, montas á caballo, y en una buena carrera que des, los alcanzas... ¿Las dos aquí, eh?... Con que vete, no se pierda tiempo. (Despues de hablar los dos, inmediatos á la puerta del cuarto de D. Diego, se va Simon por la del foro.)