Chucherías que la han dado las madres. Locas estaban con ella.

D.ª Fca.

¡Cómo me quieren todas! Y mi tia, mi pobre tia, ¡lloraba tanto!... Es ya muy viejecita.

D.ª Ire.

Ha sentido mucho no conocer á usted.

D.ª Fca.

Sí, es verdad, Decia: ¿por qué no ha venido aquel señor?

D.ª Ire.

El pobre capellan y el rector de los Verdes nos han venido acompañando hasta la puerta.

D.ª Fca.