Toma, (Vuelve á atar el pañuelo y se le dá á Rita, la cual se va con él y con las mantillas al cuarto de Doña Irene.) guárdamelo todo allí, en la escusabaraja. Mira, llévalo así de las puntas... ¡Válgate Dios, eh, ya se ha roto la Santa Gertrudis de alcorza!
Rita.
No importa, yo me la comeré.
ESCENA III.
DOÑA IRENE, DOÑA FRANCISCA, D. DIEGO.
D.ª Fca.
¿Nos vamos adentro, mamá, ó nos quedamos aquí?
D.ª Ire.
Ahora, niña, que quiero descansar un rato.
D. Die.